Fin de año: ¿es un buen momento para cambiar de trabajo?
Muchas compañías poseen planes de contratación, armado de equipos y desarrollo que se convalidan a fin de año
Diciembre sella un ciclo calendario del cual cada persona hará sus propios balances y que suele asociarse con cierres y no con aperturas o cambios, basándose en la premisa de que será mejor sostener lo que está y en enero hacer borrón y cuenta nueva. Sin embargo, muchos expertos alumbran sobre la posibilidad de evaluar movimientos en estos meses, aprovechando cierta actividad empresarial y los ajustes para los cierres productivos de una organización.
Si bien cada caso merece la pena ser analizado individualmente, aquí van algunos datos que pueden interesar.
El final de año y las resistencias al cambio
Normalmente se asocia el último bimestre del año con el cierre de balances, no siendo este un escenario propicio para encarar nuevos virajes. A excepción de aquellas personas que quedaron sin trabajo por fuerza mayor, la decisión consciente o planificación de cambiar de empleo es mucho menor en esta etapa que en momentos iniciales o al promediar el año calendario. En algunos casos, la planificación de las vacaciones en época de verano puede empañar la visión de inicio en un nuevo espacio laboral, considerando bloqueada la posibilidad de autorización de licencias o bien entendiendo que el onboarding y desarrollo de un nuevo vínculo laboral requerirá de un tiempo de maceración, incluso con una mayor dedicación.
Asimismo, las vacaciones de los hijos en edad escolar pueden hacer más difícil la organización de agendas y tiempos disponibles para reembarcarse en un proyecto.
Adicionalmente a la mirada del trabajador, habitualmente puede generarse el prejuicio de que las empresas no tienen suficiente oferta al culminar el año, contando con una planificación y un presupuestos más acotados y centrados en aspectos internos. Sin embargo, en gran cantidad de situaciones, esta mirada puede ser equivocada y limitante para abordar nuevas oportunidades de crecimiento.
Fin de año: ¿por qué no cambiar de empleo?En Argentina, las estadísticas y las presunciones pueden cambiar año a año, añadiendo el condicionante de que el 2024 fue un año complejo también a nivel de mercado laboral, desplegando fenómenos atípicos y de difícil predicción. Sin embargo, puede pensarse en términos genéricos que muchas compañías poseen planes de contratación, armado de equipos y desarrollo que se convalidan a fin de año, pudiendo surgir requerimientos de contratación que se activan para noviembre y diciembre.
Por otra parte, durante este período comienza en el sector de personal el desafío de componer la agenda de vacaciones de su staff y de licencias, revisando necesidades de reemplazos y contrataciones eventuales que puedan ser requeridas.
Para aquellas personas que no tienen un empleo formal, las propuestas eventuales pueden ser una buena oportunidad para iniciar un vínculo laboral con un empleador, pudiendo dar una buena imagen que impacte en oportunidades futuras.
Para las empresas, ocuparse de la selección de personas en el último trimestre del año es también un beneficio que permite iniciar los siguientes doce meses con personas ya embarcadas y capacitadas, sabiendo que enero a marzo suelen ser los meses con productividad más variable o menor presencia de personas claves disponibles para avanzar con decisiones importantes.
A nivel personal, poniendo el foco en el trabajador, puede ser interesante iniciar un plan de búsqueda en el último trimestre del año, considerando que puede haber menos competencia, teniendo en cuenta los prejuicios y las presunciones previamente enunciadas. Asimismo, es cierto que la mirada ante los pedidos de vacaciones al inicio del vínculo laboral se vio modificada y flexibilizada, por lo que pueden plantease negociaciones o reconsideraciones interesantes que promueven un buen panorama de ingreso laboral.
Desde ya, todo dependerá del caso particular, atendiendo las aspiraciones, las expectativas y la experiencia desarrollada, en conjunto con las características del mercado y del nicho puntual en el que la persona se postule.
Es importante destacar es que la época del año no tiene por qué ser un condicionante o un obstaculizador para desplegar un plan de búsqueda o cambio de carrera. ¡Los proyectos y las metas pueden cumplirse antes de enero!