La Guerra Rusia Ucrania impactó de lleno en el precio de los granos
Si el conflicto se extiende en el tiempo, la caída en las principales variables económicas tendrá un impacto negativo en la economía argentina, a partir de una caída en la capacidad de compra de los principales países importadores de bienes y alimentos
El avance del conflicto en Ucrania impactó en la cotización internacional de los granos, con fuertes subas en cereales y una leve baja en oleaginosas. Operadores del negocio consultados por este medio explicaron que en corto plazo, la incertidumbre ante la escalada bélica imprimirá una tónica alcista al comercio mundial granario.
Pero de sostenerse en el tiempo, la caída en las principales variables económicas tendrá un impacto negativo en la economía argentina. La merma en la recuperación económica de los principales países importadores de bienes y alimentos afectará su capacidad de compra.
Las pizarras de Chicago reflejaron la volatilidad e incertidumbre que empezó a generar la escalada bélica. El trigo cerró en USD340,2 la tonelada, el valor máximo de la última década, mientras que los futuros de maíz también operaron en alza y cerraron en USD273,6 por tonelada.
En trigo, Ucrania y Rusia representan el 29% de las exportaciones mundiales, de acuerdo a la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). La soja, luego de quedar a pasos del récord histórico de USD650, cerró a la baja, en USD612, que representa el registro más elevado desde 2012.
Sofía Ganly, analista de la consultora AZ Group, explicó que si bien este escenario imprimirá una mayor firmeza en el mercado de commodities, si se extiende podrá tener consecuencias negativas en la economía global. “El FMI estima el crecimiento para el 2022 en 4,5% para el mundo, que podría comenzar a contraerse si este conflicto dura lo suficiente”, sostuvo, ante una consulta de BAE Negocios. Y agregó: “Si los países importadores pierden capacidad de compra, nos perjudica en gran medida, debido a la dependencia que hoy tenemos del ingreso de divisas por exportaciones”.
En este contexto,los pronósticos indican que tanto soja como subproductos serán los que menos sufran estos efectos. A diferencia del maíz, que cuenta con stocks globales para abastecer la demanda mundial, la oleaginosa perdió terreno en Estados Unidos, mientras que en Sudamérica el recorte fue de consideración.
En Brasil, las estimaciones para la campaña 2021/22 pasaron de 140 millones de toneladas a 125 millones y en Argentina el recorte tiene un piso de 6 millones, atado a la evolución del clima. La seca también pegó de lleno en Paraguay, que vió reducida su producción en un 50%.