En Paramount+

Happy face: cuando el asesino en serie es parte de la familia

Basada en hechos reales, intenta darle una vuelta de tuerca al true crime con nuevos ángulos e ironías sobre la obsesión por el género.

La imagen del famoso ícono de la carita feliz adquiere un sentido siniestro al convertirse en la firma de un famoso asesino serial. No hubo alegría para Melissa cuando encarcelaron a su padre por esos crímenes. Tenía 15 años en el momento en que conoció la terrible verdad. Tiempo después, a los 15 de su hija, llega una tarjeta de saludos y la felicidad vuelve a apagarse.

Los podcast son material fértil para la creación de series, especialmente de true crime que caló tan hondo en ese formato sólo para los oídos. Ejemplos de valiosas producciones que partieron del audio hay muchos: de Homecoming o The Dropout a The shrink next door o Dr. Death.

Este estreno que acaba de sumarse al catálogo de Paramount+ está inspira en la historia real de Melissa G. Moore; en el podcast "Happy Face", aclamado por la crítica, de iHeartPodcasts y Moore; y en la autobiografía Shattered Silence, escrita por Moore con M. Bridget Cook. Al descubrir la cara oscura de su querido padre, Moore cambió su nombre y guardó su secreto mientras su progenitor cumplía cadena perpetua. Sin embargo, más tarde decidió revelar su identidad.

La serie tiene avales: cuenta como coproductores con Robert y Michelle King (mentes detrás de la excelente The Good Fight y The Good Wife). Jennifer Cacicio (Your Honor) es la creadora. La tira busca despegarse de la deriva habitual de otros casos policiales reales, aprovechando para explorar las esquirlas que quedan en la historia de los familiares de estos criminales.

En el camino, y tomando las diferencias entre las generaciones, cuestiona la obsesión por el true crime, los programas de TV que indagan en lo escabroso (aunque la propia serie cuenta detalles muy gráficos) y una cultura que transforma en celebrities a los asesinos.  Se agregan además tramos donde la serie se encamina a la historia de detectives. A pesar de que varios de esos elementos funcionan, propone una mezcla no del todo lograda, con diferencia de densidades, que por momentos suena inconsistente, desorientada y algo falsa.

 

Hay puntos fuertes en las actuaciones. Especialmente Annaleigh Ashford, nominada a los premios Emmy y a los Tony tras lucirse en Broadway con Sweeney Todd. Tiene el papel de Melissa, que en la ficción casualmente es maquilladora de un programa de TV de crímenes. Sobre ella recae el gran dilema: si volver a contactarse con el padre monstruoso, a pesar de que cree que es manipulador y miente, con la posibilidad de salvar a un hombre inocente o desentenderse de todo el asunto para proteger a su familia. La acompañan, entre otros actores, Dennis Quaid, más contenido acá que en La sustancia.

Un estreno que interesará sin duda a los fans del true crime. 

Esta nota habla de: