INFLACIÓN

Inflación: el FMI advirtió por riesgos de un nuevo salto en los precios

La inflación bajará "muy gradualmente" según el FMI y el Ministerio de Economía. Pero no se despejaron los riesgos de un nuevo salto en los precios.

El FMI proyectó que la inflación caerá "muy gradualmente" este trimestre y el próximo año. Pero advirtió sobre los riesgos de nueva disparada que supone la inercia, la falta de un ancla, la escasez de reservas y los aumentos en precios relativos que demanda el programa argentino, tal como en el caso de las tarifas de energía o el dólar. El organismo pidió avanzar en el ajuste pactado para moderar la demanda agregada, pero saben que, a medida que se acerquen las elecciones y aumente el malhumor social, puede peligrar la implementación. El Indec publicará este viernes el IPC correspondiente a septiembre, que el mercado espera poco por debajo del 7% que había marcado agosto.

La aprobación de la segunda revisión del acuerdo por parte del Fondo, el viernes pasado, incluyendo de hecho a algunas de las metas del tercer trimestre, sumado a un relajamiento en la de reservas del cuarto trimestre, fue leído como un gesto de buena voluntad por parte del equipo del ministro de Economía, Sergio Massa. Sin embargo, dentro de la evaluación que elevaron al directorio los técnicos del organismo se encuentran varias advertencias sobre los "riesgos" y la "fragilidad" que enfrenta el país.

Uno de ellos es la inflación, que estará en una banda de entre 90% y 100% para el cierre de este año, según el FMI. Allí, señalaron, se reflejaron los aumentos en el precio de las materias primas y la energía, una fuerte demanda interna y el aumento de las incertidumbres políticas, luego de la renuncia de Martín Guzmán en julio. Ese cóctel contribuyó a desanclar más las expectativas, algo que todavía no pudo resolver el Gobierno.

El Staff Report proyectó que el IPC caerá "muy gradualmente" en este trimestre, desde cerca del 5% mensual hasta el 3,5% para finales de 2023, lo que daría como resultado un acumulado del 60% para el año que viene. Esa pauta resulta optimista respecto a las expectativas del mercado: el último REM arrojó un piso de más de 6% para los próximos meses.

En tanto, el FMI advirtió: "Persisten importantes riesgos al alza, que reflejan los desafíos inusuales de la alta inercia y las expectativas de inflación no ancladas, así como el impacto de las políticas destinadas a corregir los desajustes de precios relativos (por ejemplo, energía) y apuntalar la competitividad del tipo de cambio real".

En Economía son conscientes de estos riesgos, pero la estrategia es un proceso de "estabilización" del desorden macro hasta diciembre y luego centrarse en contener la inflación. El principal factor que identifican, como ya lo señaló el viceministro, Gabriel Rubinstein, es bajar el déficit y así la emisión monetaria.

El Fondo espera que a partir del ajuste y un enfriamiento de la actividad se modere la demanda agregada. La baja del gasto vendría por el lado de una reducción en los subsidios del 0,5% del PBI, principalmente en los energéticos, sumados a transporte y agua; del 0,7% del PBI en asistencia social; más restricciones a los salarios en el sector público; transferencias a provincias y empresas estatales; y la fórmula de indexación previsional.

El organismo señaló que esa hoja de ruta puede peligrar por la inflación y un menor crecimiento, que podrían aumentar el descontento social en el marco del aumento de la indigencia y la pobreza. A su vez recordaron que "una parte de la coalición gobernante se opone al programa", por lo que el apoyo político y social puede verse afectado antes de las elecciones del año que viene.

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