Inflación: el REM modera sus pronósticos y espera que 2024 cierre cerca del 3%
La mayoría de las consultoras espera que la inflación se ubique por debajo del 4% hasta fin de año. Sin embargo, dudan de que la inflación núcleo perfore el 3% que viene exhibiendo desde hace meses
El mercado moderó las expectativas inflacionarias para el último tramo del año, tal como mostró el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de agosto publicado por el BCRA. De esta manera, el IPC de septiembre fue proyectado en el 3,5%, por debajo del 4% que en los hechos aún no pudo ser perforado por la gestión actual. En agosto se espera un 3,9%, todavía cerca de ese piso. Para el caso de septiembre, se espera que la reducción del impuesto PAIS incida de manera favorable y más que compense el impacto de la suba en electricidad, gas, transporte y prepagas.
De acuerdo a la mediana de las respuestas de las 42 consultoras, centros de investigación locales y entidades financieras relevadas por el BCRA, se espera que la inflación de agosto haya sido del 3,9%, apenas abajo del 4% que marcó la inflación observada en julio por el Indec.
Por caso, Eco Go midió una suba de 4% en agosto y la Fundación Libertad y Progreso (LyP) calculó que fue de 4,4%. Para Orlando Ferreres y Asociados fue de 3,9%, mientras que para Equilibra de 3,6%. Desde LyP destacaron el impacto sobre el índice general que tuvieron los aumentos regulados.
Para lo que depara el resto del año, el REM proyectó, siempre según la mediana de las respuestas, que la inflación minorista se consolidará apenas arriba del 3%: para septiembre y octubre se espera un 3,5%, para noviembre un 3,3% y para diciembre, mes característico por una suba estacional en los precios, un 3,6%. Mientras, para los primeros dos meses de 2025 se calcula un IPC de 3,4% mensual.
En septiembre lo que haría desacelerar la escalada de precios sería la reducción del impuesto PAIS. Desde LyP explicaron que la baja de la alícuota "tendrá una incidencia aproximada de 0,7 puntos porcentuales, que presionará a la baja". También agregaron que "los aumentos anunciados de tarifas de electricidad, gas y agua, junto a la suba del impuesto a los combustibles, tendrán una incidencia positiva de 0,3 puntos porcentuales sobre el índice". Por lo tanto, estimaron un IPC que se ubicará en el rango 3,0%-3,5%.
En consonancia, desde Eco Go consideraron que la reducción del impuesto tendría un impacto directo de 0,9 puntos en el índice de precios. "Obviamente, el impacto final dependerá de la dinámica de los márgenes en un contexto de mayor presión sobre los demás costos, y fundamentalmente de la agenda tarifaria y de precios de los combustibles", aclararon.
La economista de Eco Go Rocío Bisang adelantó así que por el momento esperan un IPC del 3,4% para septiembre, y agregó que "los aumentos en tarifas (4% en luz y gas), transporte (tanto tren como el arrastre de colectivos del mes pasado) y prepagas (entre 4,5% a 5,8%), son algunas de las cosas que van a estar pesando en el índice".
Por su parte, el cofundador de Outlier Gabriel Caamaño comentó que espera que la inflación esté en torno al 4%, "con una núcleo cediendo un poco, porque tal vez ese 4% va a tener un poco más de explicación con los aumentos de regulados".
La desaceleración de la inflación núcleoEn este sentido, en el REM también se relevaron las proyecciones respecto a la inflación núcleo, es decir, la inflación minorista que difunde el Indec descontando los bienes y servicios con precios regulados o con un comportamiento estacional. De allí se desprendió que el mercado espera que la núcleo haya sido de 3,5% en agosto, para que luego baje a 3,2% en septiembre y octubre, y cerrar el año en 3,1%.
A pesar de que se trata de una mejora respecto a los meses previos, ya que entre mayo y junio fue de 3,7% y en julio de 3,8%, también significa que la City todavía no espera una moderación pronunciada que haga que se cierre el 2024 a un ritmo del 2% mensual, en línea con la búsqueda oficial de que el IPC alcance a la dinámica del crawling peg, para evitar que continúe el atraso cambiario.