Jubilaciones e ingresos: cada vez más viejos(as), cada vez más pobres
La transición demográfica plantea desafíos crecientes para los sistemas previsionales, más aún en países con una extendida informalidad laboral
El envejecimiento poblacional es un fenómeno que se observa tanto a nivel mundial como en Argentina, donde el porcentaje de personas mayores de 65 años ha crecido de manera significativa. Este proceso queda reflejado en el índice de envejecimiento publicado este mes en el Dosier estadístico de personas mayores elaborado por el INDEC.
El índice muestra la relación entre las personas de 65 años y más y las que tienen hasta 14 años: en 1970, había 24 personas mayores por cada 100 menores de 14 años; hacia 2022, esa cifra ascendió a 53. Asimismo, ha crecido el peso de las personas de 85 años o más dentro del grupo de adultos mayores. El índice de sobreenvejecimiento, que mide la cantidad de personas de 85 años o más por cada 100 mayores de 65, pasó de 5,0 en 1970 a 10,4 en 2022. El grupo de personas más envejecidas o de la “cuarta edad” es un grupo altamente feminizado: en 2022 había 228 mujeres por cada 100 varones.
La transición demográfica plantea desafíos crecientes para los sistemas previsionales, más aún en países con una extendida informalidad laboral, como es el caso de Argentina. Según datos censales, el porcentaje de personas en edad jubilatoria que reciben jubilación o pensión creció del 65% en 2001 al 89% en 2022. Este notable avance en la cobertura jubilatoria se debe a las sucesivas moratorias implementadas desde 2005, que permitieron acceder a una jubilación a aquellas personas que no cumplían con los 30 años de aportes requeridos.
Jubilación y moratoriaEl régimen de moratorias permite completar los aportes jubilatorios mediante un plan de pagos que se descuenta de los haberes. Datos de la ANSES correspondientes a Septiembre indican que 6 de cada 10 beneficios transferidos por el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) provienen de moratorias. Este mecanismo es aún más relevante para las mujeres: actualmente casi 8 de cada 10 (79,8%) cobran jubilaciones por esta vía, frente al 48,5% de los varones.
En adelante, las perspectivas para el acceso a una jubilación se complejizan. Si bien el Poder Ejecutivo debió dar marcha atrás en su intento de eliminar la moratoria previsional a través de la Ley Bases, el director ejecutivo de la ANSES anunció hace unos días que el Gobierno no tiene previsto prorrogar la moratoria que vence en marzo de 2025, en su exposición sobre el Presupuesto 2025 en la Cámara de Diputados de la Nación.
El cierre de las moratorias busca consolidar el sendero de ajuste que vienen sufriendo los haberes previsionales en los últimos tiempos. Si se considera el gasto realizado por la Administración Pública Nacional acumulado a Septiembre de este año, la partida destinada a jubilaciones y pensiones registró una caída real interanual del 20,7%, según datos del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP). Por su importancia en la composición del gasto, esta partida fue la que más contribuyó al ajuste, explicando un 28% del recorte en el gasto primario.
En los primeros meses de gestión de La Libertad Avanza, la caída en el poder adquisitivo de jubiladas y jubilados se dio de forma abrupta. Si bien luego los haberes se recompusieron parcialmente debido a la desaceleración de la inflación, quienes cobran la jubilación mínima llegaron a Septiembre con un ingreso de bolsillo que aún está 3,3% por debajo de Noviembre2023, incluyendo el bono de $70 mil que se mantiene congelado desde Marzo.
Este segmento abarca cerca de 3 millones de adultos/as mayores, quienes acumularon una pérdida en los últimos diez meses que a precios de Septiembre equivale a la suma de $218 mil por beneficiario, de acuerdo a estimaciones del IPYPP. Por otra parte, aquellos/as que cobran jubilaciones superiores incrementaron su poder de compra en un 6% respecto a Noviembre 2023, si bien se mantienen un 26,5% por debajo del nivel que tenían en Septiembre 2022. Asimismo, la recomposición lograda por este grupo en los últimos meses no llega a compensar la pérdida acumulada desde Noviembre: si se toman como ejemplo las jubilaciones que son un 50% superiores a la mínima, que en Septiembre cobraron un haber de $352 mil, la pérdida real que experimentaron hasta ahora acumula una suma a precios de hoy de $185 mil por beneficiario.
El profundo deterioro que atraviesan las y los adultos mayores en sus condiciones de vida quedó expresado en los últimos datos de pobreza e indigencia del INDEC, correspondientes al primer semestre de 2024. Si bien las personas mayores de 65 años presentan niveles de pobreza e indigencia inferiores al resto de la población, en el último año este segmento más que duplicó los niveles que tenía en el primer semestre de 2023, siendo el grupo que más se empobreció. La pobreza creció del 13,2% al 29,7% en ese período, mientras que la indigencia saltó del 1,6% al 4%. Mientras no se revise el rumbo de política económica adoptado, el creciente grupo de adultos mayores se topará con mayores obstáculos no solo para el acceso a una jubilación sino también a haberes suficientes para subsistir dignamente.