La actividad industrial registró una nueva caída, pero el balance anual sigue siendo positivo
La actividad industrial registró un freno en mayo. Afectaron negativamente la caída de la construcción, que generó menos demanda, y las condiciones climáticas
La actividad industrial marcó en mayo 2023 una caída de 1,5% respecto del mes anterior, un porcentaje mayor al que esperaban tanto el Gobierno como las consultoras privadas. Si bien se trata de la segunda baja del año, el índice se mantiene 2,4% por encima de diciembre del 2022, por lo que el balance del 2023 sigue siendo positivo para la industria. En el mes, afectaron negativamente la caída de la construcción, que generó menos demanda, y las condiciones climáticas: la sequía que complicó a los rubros fabriles relacionados con el campo y las heladas que perjudicaron a la producción de vino. Para analistas también impactaron las restricciones importadoras.
Si bien se trata de la segunda caída en el año, el freno de mayo no alcanzó para erosionar los crecimientos de marzo y abril que posicionaron al IPI en 2,4% por encima de diciembre del 2022, aun con esta baja. En el análisis contra mayo del año pasado, la producción creció 1,1%.
Las metálicas básicas, a partir de la siderurgia, mostraron un buen desempeño en el mes, traccionadas por la demanda de acero destinada a la automotriz. Ambas crecieron 9,2% y 5% anual, respectivamente.
Los productos siderúrgicos también estuvieron demandados por el sector energético, que tiene "perspectivas de ligero incremento a futuro por ampliación de la capacidad de transporte de hidrocarburos". Para este domingo a la tarde está anunciada, por cierto, la inauguración del Gasoducto Néstor Kirchner, en Salliqueló.
El acumulado positivo de 2023 se condice con un incremento en el análisis del empleo industrial que en abril llegó a los 21 meses de crecimiento ininterrumpido y sumó una expansión del 9,2% respecto de diciembre del 2019, antes de la pandemia del Covid.
#DatoINDEC La industria creció 1,1% interanual en mayo de 2023 y sumó un alza de 2,2% en los primeros cinco meses del año https://t.co/l2si9af25V pic.twitter.com/I39SNCuOEn
— INDEC Argentina (@INDECArgentina) July 6, 2023De todos modos, esta caída mensual fue más grande que aquella pronosticada tanto por el Gobierno como por las consultoras privadas. El CEP XXI de la Secretaría de Industria había proyectado una contracción de 1,1%, 0,4 puntos porcentuales por debajo de la del Indec.
Por su parte, los análisis privados fueron algo más optimistas: la consultora Orlando Ferreres & Asociado (OJF) estimó una baja de 0,9%, mientras que la Fundación FIEL calculó un -0,8%. No obstante, el pronóstico de los expertos no fue tan alentador para los próximos meses: "Hacia adelante no vemos señales que permitan pronosticar un cambio de esta tendencia negativa, en un contexto económico cada vez más desafiante e inestable", concluyó OJF.
En esa línea, la consultora LCG estimó que el 2023 terminará con una disminución de la actividad industrial en torno a 3,5% promedio anual respecto del 2022, ya que esperan que "se mantengan o profundicen las restricciones a las importaciones de insumos para poder retener las reservas" y que esto "afectará la operatividad de la industria".
Por otra parte, los rubros que más incidieron en la caída de la actividad en mayo fueron los minerales no metálicos, con una baja de 5,3% y madera, papel, edición e impresión, con otra de 4,8%. El primero está directamente relacionado con una contracción en la construcción de casi un 3% interanual, ya que corresponde a la producción de asfalto, cemento y yeso, entre otros materiales claves para esta actividad.
"La principal incidencia negativa corresponde a la fabricación de productos de arcilla y cerámica no refractaria y a la disminución en la elaboración de ladrillos huecos", agregó el IPI del Indec.
En el caso de la menor actividad en el rubro maderero, el parate se vincula principalmente con la "disminución en la demanda de corchos". Tal como detallaron desde el Indec, esto "responde a los factores climáticos que afectaron al sector vitivinícola". "Los despachos de vino fraccionados para ser comercializados en el mercado interno registraron una disminución interanual de 4,9% y los envíos para exportaciones, una baja interanual de 25%", aclaró el organismo.
A fines del año pasado, Mendoza sufrió la peor helada en décadas que tuvo como consecuencia una gran pérdida en la cosecha de uvas. La producción de vino en términos interanuales, además, disminuyó un 12,2%.
Algo similar se observó en los alimentos y bebidas que en mayo presentaron una baja casi cercana a cero (0,1%). Al sector todavía le cuesta recuperarse de la sequía que azotó al campo y que implicó un caída en la molienda de oleaginosas de 12,4%.