La balanza de pagos acumuló tres trimestres de rojo de cuenta corriente
El déficit se fue moderando en magnitud y llegó a 1,5% del PBI en lo que va del 2025. La deuda externa bruta batió su récord histórico y también la deuda externa del sector público
La economía gastó, a lo largo de todo el 2025, más dólares que los que generó. El rojo de cuenta corriente de la balanza de pagos se estiró a lo largo de los primeros tres trimestres del año, de la mano del atraso cambiario, aunque, con una corrección del precio del dólar en el período preelectoral, mantuvo una tendencia a la baja en la magnitud del déficit.
Aunque el FMI había proyectado un negativo de 0,4% del PBI este año, ya llegó al 1,5%. La deuda externa no dejó de crecer y llegó a USD316.000 M, récord histórico, mientras que la deuda pública superó los USD200.000 M por primera vez en la historia, tras el acuerdo con el FMI.
El Indec publicó este martes el informe de Balanza de pagos, posición de inversión internacional y deuda externa correspondiente al tercer trimestre.
El dato de la cuenta corriente es relevante porque, dejando de lado lo que ocurre con los envíos de dinero por la vía financiera, algo más atados a los vientos de época y a los cisnes negros que pueden generar reversiones de los flujos de divisas repentinos, a los que se les suman los intereses devengados, muestra lo ocurrido con la economía real: los dólares generados y gastados por el comercio exterior, incluyendo a los bienes y los servicios, es decir el turismo, más los pagos de intereses de la deuda.
En ese sentido, el texto del acuerdo EFF firmado en abril con el FMI decía: "Se espera que el saldo de la cuenta corriente externa pase de un superávit del 1% del PBI en 2024 a un déficit del 0,4% del PBI este año, reflejando términos de intercambio menos favorables, una recuperación cíclica de la demanda interna y una mayor flexibilización de las restricciones a la cuenta corriente".
El FMI había planteado para el 2025 un escenario con un PBI que iba a totalizar USD683.530 M para este año. En lo que va del año, es decir en los primeros tres trimestres, el rojo de cuenta corriente llegó a totalizar USD9992 M, es decir, un 1,5% de ese PBI estimado por el Fondo. O sea, en solo los primeros tres trimestres del 2025 el rojo de cuenta corriente ya más que triplicó lo que había previsto el EFF.
A principios de año, el viceministro de Economía, José Luis Daza, había adelantado: "Hay un elemento en común en las crisis que es un gran déficit de cuenta corriente. Al mirarlo, importa la calidad, importa la razón, importa la magnitud. Un déficit de 2% en un contexto de país que crece al 6% es esperable, razonable". Por ahora el rojo no llegó a ese nivel, pero tampoco el crecimiento de la economía, que mejoró un 0,5% entre diciembre del año pasado y octubre.
Con todo, lo cierto es que el rojo de cuenta corriente viene mostrando un nivel decreciente, en línea con un tipo de cambio que se volvió más competitivo después de la devaluación preelectoral. De hecho, en el primer trimestre el déficit fue de USD5.637 M, en el segundo trimestre fue de USD2.774 M y en el tercer trimestre fue de USD1.581 M.
El Gobierno había arrancado el 2025 apostando de lleno al atraso cambiario como estrategia antiinflacionaria. El ITCRM del BCRA en el primer trimestre promedió 80,4 puntos, un nivel históricamente bajo, similar al del 1998 y por debajo del de 2017. En el segundo trimestre promedió los 84,1 puntos, ya corrigiendo. Y en el tercer trimestre promedió los 95,3 puntos.
El director de la consultora Epyca, Martín Kalos, dijo al respecto: "El Gobierno ahora apuesta a que se mantenga este nivel de tipo de cambio real, que no está mal o al menos está en el terreno de lo discutible. No es el tipo de cambio de hace cinco o seis meses. Y no se puede pedir más competitividad cambiaria sin entender las consecuencias sobre la inflación que implica una devaluación. Sí hay que tener en claro que no se puede apreciar más. El nuevo esquema que actualiza el techo de las bandas por inflación apunta a eso. Cuando subía al 1% uno pensaba que para fin de año ya se llegaba a tocar ese techo".
El informe del Indec además mostró que la deuda externa bruta no paró de crecer en el año, especialmente la deuda pública. Ambas están en niveles de récord histórico. La deuda externa bruta saltó un 3,2% en el tercer trimestre y un 14,3% en lo que va del año, llegando hasta los USD316.000 M, un nivel inédito en la serie histórica. El Gobierno había recibido USD283.000 M al asumir.
Algo similar se observó en la deuda pública en particular. La del Gobierno general llegó a USD170.000 M y si se suma la del BCRA, que llega a USD29.538 M, totaliza USD200.044 M, superando por primera vez en la historia los USD200.000 M y batiendo también el récord histórico. El acuerdo con el FMI fue clave en ese sentido, aumentando las obligaciones en USD14.000 M. De hecho, subió 1,7% en el tercer trimestre, pero el gran salto lo había dado en el segundo trimestre, cuando trepó 12%.
En el año se incrementó un 14,2%. El nivel más cercano de deuda pública se había observado en 2019, recién terminada la gestión anterior del actual ministro de Economía, Luis Caputo, por cierto muy activo en términos de acceso a créditos, cuando había llegado a los USD199.747 M.