ECONOMIA REAL

La construcción innova con tecnología

La innovación llega a la industria de la construcción con nuevos materiales, diseño tridimensional, sistemas de gestión y comercio electrónico, de la mano de emprendimientos y startups

Motor de la industria y el empleo, la actividad de la construcción es una de las que más demoró en incorporar innovaciones y tecnología. Pero lo está haciendo rápidamente, de la mano de startups y emprendedores locales, que aportan soluciones de Inteligencia Artificial, robótica, nanotecnología, internet de las cosas, e-commerce e impresión 3D.  

Uno de los casos es el desarrollo de marketplaces especializado en alquiler de estos maquinarias, desarrollo de software de telemetría, control de combustible y gestión. 

En 2018  tres socios que habían trabajado en empresas constructoras: Martín Gómez (ingeniero industrial); Fernando Caballero (ingeniero electrónico) y Julio Castro (ingeniero en sistemas) crearon una empresa para acompañar a las industrias.

“Nuestro foco es la maquinaria pesada, que también se usa en minería, petróleo y agro. Pero decidimos apostar a la Construcción porque vimos más necesidad y oportunidades de brindar servicios allí”, explica Gómez. 

“Generamos soluciones estandarizadas y luego configuraciones a medida, porque los procesos en las empresas son distintos y llaman diferente a las cosas”, comenta el emprendedor. “Hay mucha oportunidad de crecer innovando en este rubro. Las grandes constructoras no son tan ágiles para implementar y probar cambios porque requieren una cadena de autorizaciones. Con innovación abierta, las startups rompemos ese paradigma”, destaca. 

Otra empresa creó un dispositivo inalámbrico que mide la madurez del hormigón y estima su resistencia en tiempo real de manera remota. “Esto permite conocer de manera exacta el estado del hormigón y saber cuándo se puede seguir construyendo”, apunta el ingeniero civil Joaquin Graham, co-fundador de una startup junto a su colega Juan Domínguez. 

Esa tecnología se utilizó en la construcción del reactor nuclear Carem 25.

“Hoy la medición de la madurez del hormigón se hace en forma indirecta. Nosotros la hacemos a partir de Internet de las Cosas (IOT), colocando un sensor que transmite datos de la temperatura en la masa de hormigón y determina su resistencia”, explica Graham.

Los socios comenzaron a desarrollar esta tecnología en 2019 y lograron ponerla a punto antes de la irrupción de la pandemia, complementando la inversión propia con un PAC (Programa de Apoyo a la Competitividad) del entonces ministerio y ahora Secretaría de Industria. “Conocer el estado del hormigón permite planificar la producción, y ahorrar tiempo y jornales”, sostiene el emprendedor. 

“Queremos que la tecnología se conozca, porque ayuda a ahorrar costos y tomar mejores decisiones, no solo en grandes construcciones, sino en todo tipo de obras donde se use hormigón”, destaca Graham. 

 

Del plano al plan de construcción

En gran parte del mundo, la evolución en arquitectura es pasar de los planos en dos dimensiones y su digitalización en CAD, al modelado en 3D bajo el sistema BIM (Building Information Modeling).Una startup local busca mejorar la eficiencia de los procesos de construcción, generando modelos en 3D que incorporan Inteligencia Artificial (IA) y Blockchain (el sistema de trazabilidad que se usa por ejemplo, en las criptomonedas). 

La firma fue fundada en 2019 por Pablo Romero, ingeniero en Telecomunicaciones de la Universidad Nacional de Rosario con un posgrado en IA en el MIT de Estados Unidos, y luego se sumó Mariano Grassi, ejecutivo de una firma exportadora de granos, e inversor. 

“Hoy todas las construcciones son ineficientes. No hay tecnología en esos procesos. Aplicando IA podemos resolver entre un 40 y 60% de esas ineficiencias, acelerando las construcciones y por ende, el uso de transporte, energía y el impacto ambiental”, afirma Romero. 

“Usamos Inteligencia Artificial para detectar el camino óptimo de ejecución, y Blockchain para trazabilidad de cómo se va ejecutando la obra”, explica. En cuanto al modelo de negocios, señala: “Es una plataforma SAS (software as a service). Está en la nube y se paga un fee mensual por su uso. Nos contratan arquitectos y se lo ofrecen a las constructoras”, explica.

Hoy trabaja en la compañía un equipo de 13 personas: arquitectos especializados en modelado BIM, desarrolladores, modeladores, ingenieros de software, programadores y diseñadores de experiencia de usuario. Al igual que en la mayoría de las firmas tecnológicas, captar y retener al personal capacitado es todo un desafío. “Tenemos un área de formación. Los programadores buscan trabajar con nosotros para aprender. También les brindamos un espacio para participar, proponer y les damos feedback, algo que las nuevas generaciones valoran mucho”, destaca Romero.  

 

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