La crisis bancaria no terminó: las acciones de First Republic Bank se desploman
El banco regional First Republic estuvo al borde quebrar en marzo, y debió ser salvado por el sistema bancario norteamericano. Sin embargo, sus acciones siguen cayendo con fuerza tras la publicación de sus resultados trimestrales
A pesar de que la crisis generada por la quiebra de Silicon Valley Bank (SVB) ya no preocupa a los mercados con la misma intensidad que en marzo, todavía sigue causando estragos. Entre ayer y hoy, las acciones del banco norteamericano First Republic Bank caen más del 40% y ya suman un desplome de casi el 87% desde que comenzó el año.
La última caída en su cotización en Bolsa sucedió luego de que se conociera de que la entidad financiera con sede en San Francisco estaba evaluando una reestructuración su balance, tras sufrir retiros por más de USD 100.000 millones en el primer trimestre del año, producto de la crisis bancaria norteamericana.
"Estamos tomando medidas para reducir de forma significativa nuestros gastos, en consonancia con nuestro objetivo de reducir el tamaño del balance", declaró el presidente ejecutivo, Mike Roffler, en una videollamada posterior a la presentación de los resultados.
Entre las medidas nombradas, se planea reducir su balance y reducir gastos, recortando la remuneración de los ejecutivos, reduciendo el espacio de oficinas y despidiendo a entre el 20% y el 25% de los empleados en el segundo trimestre.
La empresa también pretende aumentar sus depósitos asegurados y reducir los préstamos del Banco de la Reserva Federal. Roffler también dijo que se está "buscando opciones estratégicas" para ayudar a acelerar el progreso en el fortalecimiento del banco, sin dar más detalles.
La crisis de First Republic BankEl banco regional estuvo en el ojo de la tormenta en marzo durante la crisis del sector bancario desencadenada por el colapso del SVB. Los clientes se apresuraron a retirar sus depósitos, situación que obligó al banco a deshacerse de su cartera hipotecaria con grandes pérdidas solo para poder cubrir el retiro masivo de fondos.
Para evitar que quiebre y la crisis continúe, los 11 bancos más importantes de Estados Unidos, entre los que se contaron JP Morgan, Goldman Sachs y Morgan Stanley, colaboraron con la Reserva Federal y funcionarios del Gobierno de Estados Unidos en un rescate multimillonario.
Se acordó una inyección de capital por 30.000 millones de dólares en depósitos al First Republic, lo que ayudó a reducir la caída de los depósitos trimestrales, que se redujeron en 72.000 millones de dólares.