La cuarentena golpeó fuerte a la recaudación, que quedó 15 puntos abajo de la inflación

En marzo los ingresos fiscales cedieron 6% en términos reales por menor actividad económica

La recaudación tributaria de marzo sintió el impacto de la primera parte de la cuarentena y quedó quince puntos por debajo de la inflación. De acuerdo a los datos difundidos hoy por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), durante el tercer mes del año las arcas estatales sumaron $443.636 millones, una suba del 35,3% en relación a igual período de 2019, lo que equivale a un descenso del 6% en términos reales.

De esta manera, se observó una fuerte desaceleración frente al avance que había mostrado en febrero (42,6%), aunque los aumentos venían de un ritmo interanual decreciente desde noviembre, antes del cambio de Gobierno.

"Al condicionamiento que imponía sobre la recaudación el bajo dinamismo en el nivel de actividad arrastrado desde el año pasado se sumaron las consecuencias económicas de la pandemia del coronavirus", evaluó el ente recaudador.

La AFIP precisó que uno de los mayores impactos se sintió sobre el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el cual aumentó solamente 25,6%, condicionado "por los efectos del aislamiento social, preventivo y obligatorio implementado para prevenir la propagación del coronavirus". "También se vio afectada por las compensaciones realizadas hacia otros tributos y las mayores devoluciones efectuadas a las empresas exportadoras y el sector agropecuario", añadió. Al descontar la inflación, la caída es del 13,7%, estimó el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf).

Sin embargo, las actividades que no fueron alcanzadas por la medida lograron mantenerse a flote. "A pesar del impacto ineludible que tiene el aislamiento social preventivo y obligatorio sobre la recaudación por IVA, actividades como el comercio minorista y mayorista registraron en marzo variaciones significativas que superaron el 52% frente al mismo mes del año pasado", aclaró la AFIP.

Con todo, este tributo sumó $136.170 millones, un tercio del total.

Le siguieron en importancia los gravámenes ligados a la seguridad social, que juntaron 119.929 millones, de los cuales casi $70.000 millones correspondieron a contribuciones patronales y $48.500 millones a aportes personales. Tomados en conjunto, la suba fue del 40% frente a marzo de 2019, un retroceso de casi 5% al tener en cuenta el índice de precios.

Por su parte, el impuesto a las Ganancias avanzó 30,9% interanual a $79.462 millones. Una baja real del 11%. "Los ingresos asociados al tributo se vieron afectados por la disminución de la tasa del impuesto para las Sociedades así como la actualización anual del mínimo no imponible y la tabla de alícuotas en Personas Humanas", puntualizó el organismo conducido por Mercedes Marcó del Pont, en referencia a las modificaciones introducidas en la reforma fiscal de 2017.

En tanto, el impuesto al cheque generó ingresos por $32.316 millones, con una suba del 44,7%, mientras que los derechos de exportación aportaron $29.000 millones, un 59,6% más que en marzo del año pasado, por efecto de la variación en el tipo de cambio y en las alícuotas a los principales productos que se venden al exterior.

Por otro lado, el mayor crecimiento se observó en Bienes Personales con $1.600 millones, marcando así un alza del 366% y el menor, en el que recae sobre los combustibles, que escaló apenas 11,8% a $11.907 millones por las prórrogas sucesivas de este tributo.