La gran apuesta de los libertarios: arrebatarle la Ciudad de Buenos Aires a Macri en 2025
Los últimos cruces entre el PRO y La Libertad Avanza en la Legislatura porteña son parte de la estrategia de Karina Milei para debilitar al oficialismo local y fortalecer el armado propio en el distrito porteño.
La Libertad Avanza quiere quedarse con lo más preciado para el PRO: la Ciudad de Buenos Aires. Convencidos de que se adueñaron de gran parte de su electorado a nivel nacional, casi al punto de no retorno; ahora, los hermanos Milei -Javier y Karina- apuestan a esmerilar el partido que Mauricio Macri creó en 2005 y que gobierna el distrito porteño hace 16 años, para avanzar en el armado libertario y ganar las elecciones el año próximo en el gran bastión macrista.
Jorge Macri se puso en alerta hace tiempo. Pero dos hechos en la Legislatura porteña terminaron de confirmarle al jefe de Gobierno de la Ciudad que los libertarios están dispuestos a poner en jaque su liderazgo, pero sobre todo el de su primo. Primero, con la sesión en la que se discutió la reforma del Código Urbanístico, donde un grupo de legisladores libertarios, más un puñado de bullrichistas, se opusieron de manera férrea a la iniciativa. Luego, con la presentación de un proyecto casi mellizo al de la Ley Bases por parte de la legisladora María del Pilar Ramírez, una incondicional de Karina Milei.
Sobre esta última propuesta, desde La Libertad Avanza no le consultaron ni una coma al mandatario porteño; por el contrario, le informaron que impulsarían tamaña discusión apenas un día antes de que el proyecto ingresara al Parlamento local. Aún cuando en el PRO están de acuerdo con muchos de los puntos que engloba el texto, que va desde la privatización de empresas en manos del Estado (la autopista, los subtes y la lotería) hasta achicar la estructura administrativa, reducir el gasto público y hacer reformas en la salud, en la sede de Uspallata sostienen que no le corresponde a la oposición, por más aliados que sean, empujar al oficialismo porteño a debatir temas de tal envergadura.
La discusión de fondo es otra. De un lado y del otro, saben que detrás de estos movimientos lo que está en juego es la elección del 2025. ¿Hay lugar para los dos sectores? ¿Habrá o no una alianza electoral? Mauricio Macri está convencido de que es necesario un acuerdo para que su partido sobreviva. Incluso, se ilusiona con que si quiere ser candidato, en la Casa Rosada respetarán su "rango" por haber sido presidente de la Nación y estar al frente de la fuerza política que le da los votos al oficialismo en el Congreso nacional y le garantiza triunfos a Milei. "Si no vamos juntos, se divide el electorado y puede salir primero el peronismo, aliado con (Martín) Lousteau", dicen en el macrismo, sin demasiado convencimiento.
La hermana del presidente no cree que los libertarios puedan sacar alguna ventaja de aliarse al PRO, al menos no en la Ciudad de Buenos Aires. Mucho menos piensan que el voto de centro derecho o de derecha se fragmentará en un distrito que está pintado de amarillo desde 2007. "Nosotros nos quedamos con sus votos el año pasado, cuando ganó Milei. Y si encima ponemos de candidata a Patricia Bullrich, no les queda nada", señala un dirigente libertario.
A Balcarce 50 llegaron encuestas que ratifican lo que algunos vienen diciendo off the record: La Libertad Avanza pasó a representar a una parte importante del electorado que antes se identificaba con Juntos por el Cambio. El análisis que hacen es simple: si el Gobierno nacional llega más o menos bien al año próximo, los votantes del PRO quedarán totalmente del lado de los libertarios.
Aunque todavía no está definido, hay dos candidatos firmes para encabezar la lista de La Libertad Avanza en la Ciudad. Una es la ministra de Seguridad, el otro es el vocero presidencial, Manuel Adorni.
"Hay que debilitar a Macri, pero sin confrontar directo", explican desde el oficialismo a nivel nacional, sobre el ex mandatario. Eso explica, en parte, que sigan los cruces por la deuda que la Nación tiene con la Ciudad por los fondos de la coparticipación, sumado a los desencuentros en la Legislatura porteña.
Según las cuentas que sacan en el Ejecutivo nacional, si debilitan al Gobierno porteño, el PRO quedará herido de muerte y aumentarán las chances de La Libertad Avanza de arrebatarle la Ciudad, no sólo el año próximo, sino incluso en 2027.
Mauricio Macri no desconoce las intenciones de sus aliados, pero no tiene a dónde ir. Está en una verdadera encerrona o, como dice un diputado macrista, "el PRO está en un no lugar". Para subsistir, no puede ser oficialismo, pero tampoco oposición. De ahí, que al ex presidente se le haga tan difícil conseguir el equilibrio justo entre criticar a Milei y mostrarse defensor de sus políticas. Por ahora, el apoyo en el terreno parlamentario está garantizado, incluso cuando ponga sobre la mesa algunos condicionamientos para que sus diputados nacionales voten a favor del Presupuesto 2025.