La incertidumbre impulsa la liquidez en la industria de FCIs (y lo seguirá haciendo)
El contexto nacional e internacional, no da tregua a los inversores. Con el fin de septiembre damos cierre a un nuevo trimestre, donde la liquidez volvió a ser el centro de la escena, ganando terreno en las carteras. La fuerte incertidumbre en ambos escenarios, de hecho, es lo que impulsa a buscar posiciones más defensivas (y en donde justamente esa liquidez “paga”).
Además, y si nos focalizamos en lo local, pesos que sobran y opciones que faltan (en gran parte, por la implementación de restricciones varias) no hacen más que convalidar (e impulsar) estas posiciones. Y como referencia vale analizar la dinámica de la industria de fondos que debe moverse dentro de un marco de fuertes expectativas de inflación y devaluación, y suba de tasas (como la medida ortodoxa) para buscar anclarlas.
Dicho esto, ¿cómo fue la foto de septiembre (y del trimestre)? Lo primero es partir de una industria que cerró con más de $5.6 billones en activos bajo administración, mostrando una fuerte aceleración en su crecimiento en pesos. Medido en moneda local, el patrimonio total avanzó un 10% en septiembre -duplicando el promedio mensual en lo que va del año-, acumulando en el trimestre una suba del 27% y en el año del 61%. Si lo ajustamos por inflación, igual esas variaciones se desinflan. Recordemos como dato que, la suba de precios en lo que va del año supera el 56,4%; y como relevante que hoy más de 95% del total mencionado está en pesos.
En dólares, y ante el comportamiento del CCL (4% en el mes), el PN casi alcanzó los USD 18 mil millones, mostrando un salto del 7% respecto del cierre de agosto. En el trimestre y en el año, como referencia, las variaciones son del 4% y 6% respectivamente.
Ahora bien, a diferencia de lo ocurrido en los meses previos, el mayor impulso vino desde el lado de los ‘Money Market’. Estos fondos evolucionaron por encima del promedio de la industria (+14%), y ya representan el 52% de la industria -9 pp desde el mínimo tocado en mayo de este año-. Mientras que, los fondos de Renta Fija si bien avanzaron un 7%, su ponderación retrocedió levemente para cerrar el mes en un 34% del total. En mayo, teniendo en cuenta el contexto (antes de que se dispare fuerte el temor a un reperfilamiento de la deuda), estos representaban el 42%.
Pero además, si ahondamos en detalle, el factor de crecimiento de estas categorías fue distinto. ¿En qué sentido? Por la diferencia del impacto en estos segmentos (los más representativos de la industria) de los dos componentes que explican, básicamente, el movimiento patrimonial: el rendimiento y los flujos. Mientras los flujos fueron un “booster” para los Money Market (apoyados en el impacto monetario del “Dólar Soja”), los rendimientos mejoraron el perfil de la categoría Renta Fija.
1.- La búsqueda de refugio se hizo notar en los flujos hacia MMEstá claro que la búsqueda de liquidez inmediata se profundizó este último mes (como refugio, por la gran expansión monetaria, por las reestricciones…). Suficiente solo con ver los números.
Sin ir más lejos, la incertidumbre reinante (que no desaparecerá) y tasas de referencia más atractivas, llevaron los MM captaron $241 mil millones de pesos en septiembre -récord mensual para el segmento-.
En tanto, el resto de las categorías se mantuvo sin una tendencia definida, cómo consecuencia de la disyuntiva que aún se mantiene entre los fondos de cobertura (CER o DL). La cobertura contra la inflación, que habían comenzado con gran impulso (ante expectativas de devaluación que caían tras los primeros resultados del “Dólar Soja”), pisó el freno para cerrar con suscripciones netas de tan solo $4.2 mil millones. En sentido contrario, los rescates de los DL aminoraron a lo largo que fue pasando septiembre, aunque el saldo se mantuvo en negativo ($17 mil millones).
En el inicio de mes, la disyuntiva se mantiene, aunque falta varias definiciones antes de que la balanza se incline por alguno de los dos ajustes.
2.- La recuperación de la curva soberana compensó la falta de flujos hacia renta fijaDiferente fue el análisis, en cambio, en la Renta Fija. Si bien los flujos (como señal de apetito del mercado) no fueron un fuerte del último mes, si lo fueron los rendimientos. Es decir, que distinto a lo que ocurre con los T+0, el crecimiento de este segmento se explica principalmente por la performance de las carteras.
En concreto, del avance del 7% en septiembre, un 72% se deriva directamente con los rendimientos de las carteras. Incluso, si hacemos doble click, el mayor aporte proviene de las estrategias CER y DL, seguidos por la performance de los fondos de Renta Fija en pesos T+1 y T+2 (discrecional).
Tendencia por encima de la media de la industria que su crecimiento se balancea entre rendimientos y flujos; y con cierta lógica, lejos del 33/67% que muestran los fondos de Liquidez Inmediata.
De cara al último trimestre del año, la pregunta es si esta dinámica llegó para quedarse. Y la realidad es que, por el momento, no se observan variables o acciones que permitan pensar en un escenario muy diferente. Un apetito por mayor riesgo deberá apoyarse en un escenario de menor incertidumbre y constructivo que, en principio, faltaría para poder visualizarse (o al menos, empujar las expectativas).
* Analista de FCIs de PPI