La industria y la construcción cayeron a niveles de la pandemia
Tanto la industria como la construcción sufrieron una nueva contracción en la actividad que las hizo retroceder a los niveles que mostraron durante la cuarentena
La actividad industrial volvió a caer, prolongando el derrotero que comenzó en octubre y se agravó desde diciembre por la fuerte baja del consumo. Desde la asunción del nuevo Gobierno la industria bajó un 10%. En febrero continuó la contracción y el sector fabril cayó un 0,7% contra enero. Uno de las categorías que más cayó fue la de productos minerales no metálicos, ligado directamente a la construcción. Justamente, ayer también se conoció que la actividad en la construcción cayó un 2,6% mensual y un 24,6% interanual. Se trata de una de las áreas más golpeadas producto del cese de la obra pública, la incertidumbre macro y el encarecimiento de los insumos que generó la baja brecha.
Con todo, el sector productivo se encuentra operando, tal como mostró el Indec, en el nivel más bajo desde agosto de 2020, en plena cuarentena. La contracción en alimentos y bebidas continuó siendo clave por noveno mes consecutivo, con una caída del 1,8% anual. El rubro gaseosas, aguas, sodas, cervezas, jugos para diluir, sidras y bebidas espirituosas fue el que mayor incidencia negativa tuvo, junto con los fiambres y embutidos y los lácteos. Todos, por el efecto de una menor demanda interna.
Al respecto, la consultora LCG planteó que "el consumo local resentido por el ajuste que evidencian los ingresos impone un freno a decisiones de expansión", en referencia al gasto de los hogares y la inversión.
En esa línea, el Indec mostró una nueva caída fuerte en la construcción que, por cierto, es un sector que genera demanda para varios rubros de la industria. El acumulado del primer bimestre de 2024 para la actividad del sector presentó una disminución de 23,1% respecto a igual período de 2023. Solo en febrero, la baja fue de 2,6% mensual. La construcción está en su nivel más bajo desde mayo de 2020.
LCG explicó que, además del efecto del ajuste en la obra pública y la incertidumbre acerca de la macro, "una brecha cambiaria cada vez más reducida incide negativamente sobre la actividad de la construcción, sobre todo de obras privadas, encareciendo los costos medidos en dólares libres. Este factor suele operar fuerte sobre el sector dado su elevado grado de informalidad".
Según un relevamiento de Reporte Inmobiliario, el costo de la construcción medido en dólares aumentó un 80% durante el primer trimestre de 2024. Justamente, el ICC registró fuertes bajas en el consumo de insumos para la construcción: 64,9% en asfalto; 45,9% en hierro redondo y aceros para la construcción; 34,8% en hormigón elaborado; 26% en yeso; entre otras categorías.
Un año que se perfila para el olvido
Respecto al corto plazo, el panorama no es positivo. El Índice Construya, que mide las ventas de insumos al sector privado, registró una baja del 11,2% desestacionalizada mensual durante marzo, y anotó un rojo interanual de 40%.
En lo referido a la industria, la consultora ACM comentó que "a raíz de los profundos cambios de la nueva gestión, se plantea un escenario de reordenamiento de la industria, en donde los sectores más orientados al mercado doméstico se verán afectados negativamente por la caída de la demanda dada la retracción del poder adquisitivo de los salarios, entre otros factores".
En términos similares, LCG proyectó una caída del 8,5% anual en la industria y agregó: "No somos optimistas respecto a una recuperación de la actividad industrial en el corto plazo. Pasando mitad de año, en la medida que el gobierno logre anclar expectativas podrá empezar a traccionar, pero difícilmente logre terminar de compensar la contracción de estos meses".