La inflación aceleró en julio y esperan un nuevo salto en agosto
Consultoras coinciden en que llegará a dos dígitos y que en el 2023 cerrará en torno al 150%
Luego de la desaceleración de precios de mayo y junio, el IPC de julio se ubicó en 6,3%, apenas por encima del mes anterior, aunque marcó una leve desaceleración a nivel interanual y bajó hasta los 113,4%. Sin embargo, esa calma llegó a su fin. Para las consultoras el dato "quedó viejo" y esperan saltos de al menos 10% para agosto y septiembre, traccionados por la devaluación del peso respecto del dólar oficial y la incertidumbre que dejaron los resultados de las PASO.
El dato de inflación de julio fue más bajo que lo esperado por las consultoras, que habían pronosticado un 7%, y estuvo apuntalado por los precios regulados y estacionales, producto de las vacaciones de invierno. La moderación en el precio de la carne durante ese mes, ya que el alza comenzó luego del 26 de julio, y en indumentaria, vivienda y transporte, permitieron que el IPC estuviese contenido.
De todos modos, ese dato a priori "quedó viejo". Las consultoras anticipan que, por la devaluación posterior a las PASO, para agosto y septiembre habrá un salto en los precios que llevará la inflación a los dos dígitos. La economista de Eco Go Rocío Bisang adelanto que ya proyecta "una inflación del 11%, muy preliminarmente" para el octavo mes del año.
"El dato de julio es un dato viejo considerando todo lo que paso en los últimos tres días. Para los próximos meses esperamos que la inflación se mantenga en torno a los dos dígitos", sintetizó la analista y destacó que el triunfo de Javier Milei por La Libertad Avanza, junto con la devaluación, "aceleró el proceso de ajuste".
Bisang destacó que el incremento en el tipo de cambio "no se dio en el marco de un programa de estabilización". Y enfatizó: "El problema es que este ajuste no es un ajuste controlado y eso suma mucha más volatilidad a la economía y aumenta el peligro de que los precios se espiralicen".
IPC julio, qué va a pasar los próximos mesesEn esa línea, el director del ITE-FGA, Juan Telechea, coincidió en que las nuevas medidas "llevarán a una inflación por encima del 11% para agosto y por encima del 10% para septiembre" y que a partir de ahí "se estabilizaría para terminaría el año en torno al 150%".
La consultora LCG afirmó que "la mitad de la economía ya funcionaba al tipo de cambio libre", pero que "buena parte de la canasta básica estaba aún a tipo de cambio oficial". Y aseguró: "Estimamos que la inflación irá a niveles del 14% en agosto y 12% en septiembre. Son valores que tomamos como piso, porque la inestabilidad asociada al desenlace electoral no terminó".
Además, subrayó: "Solo con asumir que en el cuarto trimestre los precios convergen a una tasa del 8% mensual, la inflación escalaría a 155% anual en diciembre; si se 'estabiliza' en 10%, cerraría en 170%".
Lorena Giorgio, economista jefe de Equilibra, sintetizó que "considerando el salto discreto del tipo de cambio, su impacto en las cotizaciones financieras y las subas de regulados de agosto, la inflación del mes llegaría a los dos dígitos". Y agregó otro dato preocupante: "Sin dudas, es un golpe al bolsillo de los sectores más vulnerables".
Al salto del tipo de cambio oficial hay que sumarle que la inflación de agosto ya venía presionada por el dólar agro para el maíz, que disparó el precio de la carne, más el impuesto PAÍS a los bienes y servicios importados. El rubro más afectado hacia adelante será el de los alimentos y, por lo tanto, tendrá un efecto mayor en el poder adquisitivo de los deciles de menores ingresos.