La misión del FMI dejó Buenos Aires sin noticias de un nuevo acuerdo
El Gobierno confía en que se firmará, aunque no puso fechas. Hay diferencias entre el Fondo y el Ejecutivo acerca del cepo, el atraso cambiario y la tasa de interés
El FMI dio por concluida la misión en Buenos Aires y, aunque desde el Fondo destacaron que se trató de un diálogo constructivo y positivo, lo cierto es que desde el Gobierno reconocieron que, por ahora, no hay novedades sobre la posibilidad de establecer una fecha para la firma y tampoco para un cronograma de desembolsos, ni la cantidad de los fondos, ni tampoco potenciales condicionalidades como un esquema de salida del cepo. El FMI y el Gobierno tienen diferencias en cuanto al cepo, el atraso cambiario y la tasa de interés.
Fuentes oficiales del FMI afirmaron durante la tarde del martes: “Una misión del FMI visitó Buenos Aires la semana pasada para avanzar en las conversaciones sobre un nuevo programa. El diálogo fue altamente constructivo y positivo. Los equipos técnicos continuarán conversando en las próximas semanas". Se esperan más detalles para la conferencia de prensa de la vocera del Fondo, Julie Kozack, el próximo jueves.
Por su parte, en conferencia de prensa, el vocero presidencial Manuel Adorni reconoció que “no hay fecha cierta para la firma de un acuerdo”, al tiempo que destacó que “el acuerdo por supuesto que va a estar” porque “desde el comienzo de nuestra historia con el Fondo no hubo otra vez en que un Gobierno argentino hizo lo te tenía que hacer y ordenó las cuentas como las tenía que ordenar”. Finalmente, consultado sobre los montos de los posibles desembolsos y las potenciales condicionalidades impuestas por el FMI, como un esquema de salida del cepo, afirmó que “no hay fondos definidos, si es que lo va a haber, ni tampoco el levantamiento del cepo”.
Es difícil exagerar la relevancia que tiene para el Gobierno la posibilidad, o no, de que el FMI gire fondos frescos en un plazo relativamente corto: las reservas netas están en un negativo de en torno a USD9.000 millones, aunque tiene una alta liquidez disponible en caso de una corrida, pero eso implicaría tomar, por ejemplo dólares de los depósitos. Todavía con un importante stock de deuda en pesos y Lefi, ambos a cargo del Tesoro, y con un atraso cambiario que promete una fuerte salida de divisas por viajes al exterior y mayores importaciones, para poder salir del cepo será necesario al menos llevar a las netas a terreno positivo.
Sin embargo, en su revisión expost del acuerdo firmado en 2022, el FMI resaltó en primer lugar que la estabilización fue por el ajuste fiscal, en segundo punto que “la presencia de amplios controles cambiarios y la apreciación del tipo de cambio real como resultado de la preservación de un crawling peg lento, podrían dificultar la acumulación continua de reservas” y en tercera instancia que es clave “garantizar una tasa de interés real positiva que responda adecuadamente a la evolución de la inflación para garantizar el equilibrio interno y, al mismo tiempo, respaldar los objetivos de estabilidad externa”.
El Gobierno bajó el crawling peg al 1% desde el 1 de febrero, lo que profundizará la apreciación. Lo que hará con la tasa, que en diciembre no fue positiva en términos reales, todavía es una incógnita. En su respuesta al texto del FMI, planteó su discrepancia: afirmó que la estabilización no fue solo por el ajuste fiscal, sino que el ancla cambiaria fue clave para la desaceleración del IPC.