La producción bajó por tercer mes consecutivo y todavía no se mide el efecto de la devaluación
La producción cayó casi un 4% interanual en julio y operó 1,3% por debajo de diciembre del 2022. En agosto se verán los primeros efectos de la devaluación
En línea con las proyecciones privadas, la industria anotó en julio su tercera caída mensual consecutiva, con una contracción de 1,2% respecto de junio y un desplome de 3,9% en la comparación interanual. El séptimo mes del año marcó además una baja de 1,3% con relación a diciembre del año pasado y las consultoras esperan que en agosto continúe la tendencia negativa, debido al impacto de la devaluación fiscal y la suba del 22% del dólar oficial, en línea con una merma en la actividad económica en general.
Los datos se desprenden del Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero, publicado por el Indec, que mostró que la caída más significativa estuvo en el rubro alimentos, con una baja de 6% anual y 1,3% mensual, todavía como producto de la sequía, por una menor molienda de oleaginosas. De este modo, las alimenticias, que representan al 25% de la industria, exhibieron por segundo mes consecutivo una caída interanual.
En lo que va entre enero y julio, la producción pudo mantenerse 0,5% por encima del mismo período del año pasado. Sin embargo, en agosto se espera que la tendencia se revierta, de la mano con una profundización de la caída mensual, debido a que fue el mes de impacto de la devaluación fiscal, de la incorporación del impuesto PAÍS a las importaciones y de la suba del 22% en el dólar oficial, que tuvo un rápido traslado a precios.
La consultora LCG detalló: "Durante los primeros meses del 2023, la flexibilización del ingreso de importaciones permitió darle cierto impulso al sector, factor que no esperamos que se mantenga vigente para lo que resta del año. La devaluación fiscal impulsada por el Gobierno tiene la intención de acotar la pérdida de reservas por importaciones. En virtud de estas medidas, esperamos que las trabas a insumos y productos extranjeros se profundicen, lo cual afectará la operatividad de la industria".
La semana pasada el ministro de Economía, Sergio Massa, confirmó que permitirá a las pymes el acceso a los pedidos de importación pendientes, lo que implicó la liberación de SIRAs por un total de USD700 millones.
LCG proyectó una caída de la industria "en torno al 2,5% promedio anual para 2023". En esa línea, la consultora ACM analizó que la heterogeneidad dentro del sector le permitió a la industria mantenerse apenas por encima del año pasado, aunque alertó que los rubros que "mostraban un mayor dinamismo han comenzado a evidenciar ciertos signos de enfriamiento en los últimos meses".
Y pronosticó: "Para agosto se puede prever que la actividad industrial continúe experimentando una retracción. Las mayores restricciones al acceso de divisas para importaciones agregan obstáculos adicionales a los desafíos preexistentes en el sector. Además, el salto devaluatorio del tipo de cambio después de las elecciones ha tenido un traslado casi inmediato a precios, lo que condiciona las operaciones de diversas industrias".
Este panorama tendrá efectos en la actividad económica en general. Distintas estimaciones entre consultoras, y la reciente de la Cepal, calcularon una caída del PBI en torno al 3% para fin de año.