La vuelta al mundo en escalofríos con filmes de terror en Netflix
El acervo de la plataforma más popular tiene la rareza de que ciertas películas no específicamente de Hollywood han encontrado su lugar. Películas de terror en Netflix, un poco de todo el mundo, lo que implica recorrer estilos y formas diferentes. Arriésguese sin problemas.
Desde que Netflix le dio prioridad a la creación de contenidos propios, comenzó a ser difícil encontrar clásicos en su grilla. Aún así, en cuanto al género de terror, sigue siendo suficientemente nutrida, aunque la calidad es menor a la de otras plataformas. Pero hay tal cantidad que pueden encontrarse varias joyas y rarezas que vale la pena ver o revisar. Así que vamos a listar algunas que representan un abanico posible para el género.
Un estreno de este año es El Conde. En principio, es una película de vampiros, con un "Drácula" como protagonista, aunque ya cansado. Sin embargo, es también una alegoría -no una metáfora- política, toda vez que retrara al dictador Augusto Pinochet como el vampiro. Rodada con los trucos del cine de terror al que no se toma en serio -esa es, en parte, la esencia de esta película- y en blanco y negro, la película es en sí una especie de acto de acusación realizado por Pablo Larraín. Sí es una rareza, y sí es una película de terror y horror. Pero el sentido va, efectivamente, por otro lado.
Algo similar, pero ya lindando con la obra maestra, es lo que ocurre con El Huésped, película coreana del oscarizado autor de Parasite, Bong Joon-hoo. Se la ha descripto -y en parte es exacto- como "Los Simpson contra Godzilla", porque pone a una familia eminentemente disfuncional a luchar contra un monstruo producido por desechos tóxicos que ha raptado a la niña de la casa. Pero también, como en el caso anterior, hay un trasfondo político y una descripción muy precisa de la sociedad surcoreana, con sus luces y sus sombras. Sin embargo, eso no evita que, hacia el final, entremos en el terreno a la vez del melodrama y de la épica. Las actuaciones son brillantes y el monstruo es de un realismo y una crueldad que pocas veces se ha visto en el cine. Y si bien la familia es muy "simpsoniana", la seriedad de la criatura la hace superior a Godzilla. Quizás la mejor película de monstruos jamás hecha.
Freaky también apela a la nostalgia por otras películas, también cuenta con la complicidad del espectador. Pero en un sentido mucho más lúdico y decididamente cómico. Como en Un viernes de locos (no por nada, en inglés, Freaky Friday), dos personajes intercambian cuerpos. Aquí son una chica con problemas en la secundaria y un asesino serial y cruel de adolescentes. Empecemos porque el trabajode Vince Vaughn como la chica con cuerpo de asesino es una joya de lo cómico. Sigamos porque el vértigo incomparable hace de cada momento criminal un momento absolutamente cómico. Y terminemos porque la ironía de todo el juego no impide que se mantenga hasta el final la tensión que debe de tener toda película de terror. Una felicidad gozosa y sangrienta que, de costadito, pone en tela de juicio nuestros propios prejuicios morales. Sí, tal cual.
Otra coreana: Invasión zombie, el filme más exitoso en la historia de ese país. Se llama, en realidad, Tren a Busán y es la historia de un padre divorciado y su niña, que montan en los vagones al tiempo que se desata una invasión de no muertos absolutamente veloz y deseperante. Pasan muchas cosas en el tren a alta velocidad, hay actos de crueldad, de heroísmo, de épica. Hay generosidad y, sobre todo, una metáfora del amor paternal. Brillante desde la primera escena, es una de esas (muchas, muchísimas) pruebas de que el cine popular puede ser un vehículo profundo sin perder jamás la capacidad de provocar la reflexión. Eso sí, es tremenda y puede poner nervioso (albricias) a cualquier espectador avezado del género.
Legión de ángeles es una de esas películas extrañísimas que uno no sabe de dónde salieron. En parte es un homenaje a John Carpenter (un grupo encerrado en un lugar a merced del ataque de hordas demoníacas), en parte es una especie de western. Pero es también una locura teológica: con un comienzo a lo Terminator (sí, es un homenaje) resulta que el ángel Miguel viene a proteger a una pareja que puede tener en sí al nuevo Mesías, mientras que el ángel Gabriel, cumpliendo la agenda divina, viene a reventar a la Humanidad. Así que como ven, es una película sobre el Apocalipsis cuyo final recuerda a Winchester '73, la oba maestra del western de Anthony Mann. Cinefilia, religión, efectos especiales, homenajes a troche y moche y mucha acción. Si no es la película de terror más rara desde 2000, pega en el poste.
Con No respires ya estamos en ese límite entre el suspenso extremo y el terror porque, en cierto sentido (aunque el villano tiene un poder que es casi sobrenatural) carece de elementos fantásticos evidentes. Es también una historia de "malos y peores": tres jóvenes con problemas van a saquear la casa de un ciego, donde hay una especie de tesoro oculto. Pero ¿qué pasa cuando el ciego es un ex marine y apaga las luces de la casa? Lo que sigue es una confrontación cada vez más tremenda, pero encima nuestro no vidente tiene su propia agenda, y hay una vuelta de tuerca interesante en la película que lleva a la más mortal de las ironías. Gran ejercicio en el cine de miedo.
Y terminemos a lo bestia con Guerra Mundial Z, donde Brad Pitt tiene que enfrentarse a varios ejércitos de zombies dando la vuelta al mundo para conseguir un arma que acabe con los no muertos. Tensa y épica, ha creado algunas de las mejores secuencias en el género y el guión nunca pierde inteligencia. Que disfruten.