Las imágenes satelitales ganan espacio y se hacen fuertes en la agricultura de precisión

Observar la evolución de los cultivos en tiempo real hace a la eficiencia

La precisión sigue mostrando el camino de la agricultura. El lograr la mayor exactitud a la hora de los rendimientos por hectárea habla de ser eficiente lo que genera más rentabilidad de la mano de un menor costo. Es así que las imágenes satelitales se abren a pasos agigantados dado que permiten ver la evolución de los cultivos en tiempo real y desde ahí saber que dosis aplicar en el caso de tener que fertilizar, pero también que agroquímico es necesario a la hora de pensar en las enfermedades. Información toda que acompañada al desarrollo de la robotización y el automatismo, lo que hace que el productor tenga más herramientas a la hora de tomar una rápida decisión.

La vuelta de las imágenes satelitales fue una de las novedades mas destacadas del Farm Progress Show que se realizó días atrás en Estados Unidos. Se trata del evento en donde se dan cita las empresas de maquinaria agrícola para dar a conocer las últimas innovaciones en materia de tecnología que luego se verán en la Argentina.

"Pensar en que un campo pueda ser vizualizado en su total integridad y con el testeo de todas las variables que definen el rendimiento de los cultivos y poder actuar en tiempo real en el control de una de esas variables, puede ser la revolución de la producción agropecuaria", señaló el consultor Andrés Méndez.

Esto quiere decir que las representaciones podrán adelantar los problemas que marquen una disminución en los cultivos llámese malezas o plagas y en ese momento aplicar la dosis necesaria para combatir el problema.

Lo interesante de tener la imagen es que deja al descubierto la aplicación que se puede hacer sobre el cultivo el cual será milimétrico por no decir una gota, logrando un gasto menor en el bolsillo del productor, y desde ya genera una baja contaminación en el suelo.

La información será volcada a un software donde quedará un historial de forma tal que se pueda ver el proceso en las siguientes campañas y repetir así las dosis.

Pero también en la exposición norteamericana se dio paso al automatismo y autorregulación de las máquinas, según señaló un informe del INTA Manfredi.

"Estamos a las puertas de una nueva generación de cosechadoras, donde como ya sucedió con las sembradoras donde los motores eléctricos fueron adoptados por los nuevos modelos, ahora esto sucederá con las cosechadoras sin cadenas, correas, y engranajes", afirmó el Instituto.

En pocas palabras, habrá muchas máquinas automatizadas y pocas personas controlando. Trabajarán solas por el campo sin operario, al igual que lo que hace hoy un operario de una fábrica donde sólo controla que las máquinas cumplan su función.

Como se dijo antes, se trata de tener toda la mayor información posible, una exigencia que no sólo es requerida por distribuidores de mercaderías, supermercados sino principalmente por los consumidores. Esto no es mas ni menos que la trazabilidad. De este modo, aumenta la seguridad sanitaria y disminuyen los costos por pérdidas.

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