Las negociaciones con el FMI apuntan a reducir la emisión monetaria y aún no hay acuerdos fiscales, aseguró Guzmán

El ministro remarcó la necesidad de recuperar la economía "sin condicionamientos" del FMI. El Presidente reafirmó que "es muy grave" el problema de la deuda externa de la Argentina, tanto con acreedores privados, como con el organismo multilateral

El ministro de Economía, Martín Guzmán, remarcó la necesidad de poder recuperar la economía "sin condicionamientos" del Fondo Monetario Internacional (FMI), y afirmó que la renegociación apunta a reducir la emisión monetaria, aunque todavía no se alcanzaron acuerdos fiscales.

Guzmán y el presidente Alberto Fernández encabezan la reunión que se realiza en el Museo del Bicentenario de Casa de Gobierno para brindar información a los gobernadores sobre las negociaciones con el FMI para renegociar la deuda de US$ 44.000 millones que contrajo el gobierno de Mauricio Macri.

En sintonía con Guzmán, Fernández remarcó que la deuda externa generará "un fuerte condicionamiento", no sólo para la actualidad, sino también "en los años venideros", y reafirmó que "es muy grave" el problema de la deuda externa de la Argentina, tanto con acreedores privados, como con el organismo multilateral.

Con respecto a las reservas internacionales, aseguró que "aquí sí hay un punto de entendimiento: FMI y Argentina están en la misma página". "Entendemos que es importante que haya un crecimiento de las reservas nacionales que nos permitirá construir una estabilidad económica duradera", comentó el ministro.

Además, en el detalle de puntos que tendrá este programa, aseguró que apunta a una reducción de emisión monetaria.

Sin acuerdos fiscales

Durante la presentación, el ministro Guzmán reconoció que no hay coincidencias en el aspecto fiscal. "El sendero fiscal es el punto en el que hoy no hay acuerdo. La diferencia entre lo que plantea el FMI y lo que propone el Gobierno argentino es la diferencia entre un programa que con alta probabilidad detendría la recuperación económica que estamos viviendo, que es esencialmente un programa de ajuste, versus un programa que le dé continuidad a esta recuperación fuerte de la Argentina.

"Ha habido una reducción muy fuerte del déficit entre el año 2020 y 2021 de una forma virtuosa desde la base de la recuperación económica y del empleo, que genera más recaudación", destacó.

Guzmán presentó el estado de la negociación con el FMI ante gobernadores

Guzmán afirmó que "la principal tensión" que enfrenta la economía argentina para poder continuar en la senda de la recuperación es la deuda con el FMI y afirmó que los compromisos de deuda plantean una "situación absolutamente insostenible".

El ministro aseguró que el sector público y el sector privado en la Argentina deberán enfrentar vencimientos por US$ 28.000 millones en 2022 y US$30.000 millones en 2023, el doble del superávit comercial del país. "Es necesario poder refinanciar esas deudas, porque representan la capacidad de seguir adelante con una visión de programación económica sin condicionamientos", remarcó.

"Estamos negociando con el FMI poder tener apoyo internacional al esquema de política económica del Gobierno para poder llevarlo adelante sin pagar las deudas que tenemos con él; que nos de el financiamiento para poder pagarle lo que nos prestó en 2018 y 2019", enfatizó el ministro.

Una deuda insostenible

A pesar de su importancia para reencauzar la economía, aclaró que "el acuerdo con el FMI no va a resolver todos los problemas de endeudamiento externo de la Argentina; hay mucho trabajo por hacer; es tan grande el problema que va a llevar años resolverlo".

"La situación que enfrentamos en los próximos años con los pagos programados al FMI no es sostenible. Se tomó una deuda a pagar en un plazo que sólo podía pagarse si se daba aquello que se sostenía a la hora de firmar el programa, que es que iba a haber un shock de confianza en los mercados, que iba a traer a la Argentina el financiamiento para hacer frente a esos pagos", rememoró el ministro.

En ese sentido, señaló que "luego del acuerdo nada de eso ocurrió; por el contrario, la situación económica en la Argentina empeoró de una forma profunda: aumentó el desempleo, bajó la producción, aumentó la pobreza, la desigualdad, y no se restauró en modo alguno el acceso a los mercados de crédito internacional". "Por lo tanto, necesitamos poder refinanciar esas deudas, seguir adelante con nuestra visión de programación para la economía argentina sin tener condicionamientos tanto desde los pagos de deuda al FMI ni desde las políticas", insistió.

La situación de los vencimientos de deuda de Argentina

Para el funcionario, la negociación con el FMI "no es una cuestión de visiones sino de intereses en juego". "Los intereses de los acreedores son cobrar y si la economía argentina hace un programa recesivo, crecerá menos; la prioridad del Gobierno es que siga Argentina en la senda de la recuperación. Por eso es importante que actuemos con la firmeza necesaria", indicó.

"Lo que se está discutiendo es qué se pone primero: primero que todo está cuidar los intereses de nuestra Patria y asegurar la recuperación económica de la Argentina. Para otros es diferente, ahí es como Estado Nación es muy importante que actuemos con la firmeza que corresponde para defender los intereses que tenemos como nación", recalcó.

Consideró, además, que la Argentina puede aspirar a "un acuerdo bueno en términos relativos, que permita dar un paso adelante para seguir en la senda de la recuperación y tener más tiempo para resolver el problema tan grave de endeudamiento". "En términos absolutos no existe un buen acuerdo, porque el mundo no cuenta con opciones que permitan generar un perfil mucho más suave y distribuido en el tiempo de los pagos", advirtió.

Acuerdo de precios

Las negociaciones con el FMI también comprenden a las políticas de precios e ingresos y en ese marco el Gobierno encara con el sector privado cerrar un acuerdo para "anclar expectativas", afirmó Guzmán.

"Las expectativas son muy volátiles en una economía como la nuestra. Si no se hace nada lo que puede suceder es que la inflación sea de magnitud", dijo el ministro al resaltar la importancia de las negociaciones que lleva adelante la Secretaría de Comercio Interior para alcanzar un acuerdo de precios que permita "anclar expectativas".

El análisis de Alberto Fernández

Por su parte, Fernández detalló que entre el 2015 y el 2019 la deuda con acreedores externos se incrementó en "más de cien mil millones de dólares", en el marco del encuentro con gobernadores realizado en el Museo del Bicentenario de Casa de Gobierno, donde Guzmán les informó sobre las negociaciones.

El Presidente pidió ver la problemática de la deuda como una "secuencia" y no interpretar un eventual acuerdo con el FMI como un "punto definitivo o de llegada". "Parte ya lo hicimos. El año pasado logramos reestructurar la deuda con acreedores privados, y ahora estamos discutiendo con el FMI, pero mientras tanto también hicimos cosas por las deuda", dijo desde el Museo del Bicentenario en referencia a la discusión por la sobretasas.

Fernández recordó que el G20 aprobó en la última cumbre los tres planteos de Argentina sobre la deuda con el FMI: "Bajar las sobretasas que la Argentina está pagando, que le exige pagar una tasa que triplica lo que normalmente debería pagar. Un programa alternativo frente a la pandemia, y así logramos el plan de resiliencia, que confiamos que ofrezca mayores plazos para el pago de la deuda. Finalmente, planteamos la posibilidad de que los derechos especiales de giros sean negociados en forma multilateral. Lo que conseguimos es que el G20 apruebe los tres planteos de Argentina y los proponga como temas de revisión al FMI". 

Conflicto e internas con gobernadores

Solo asistieron de manera presencial 11 gobernadores: el pampeano Sergio Ziliotto, el catamarqueño Raúl Jalil y el chaqueño Jorge Capitanich, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y sus pares de La Rioja, Ricardo Quintela; de Entre Ríos, Gustavo Bordet; de Neuquén, Omar Gutiérrez; de Santa Fe, Omar Perotti; de Formosa, Gildo Insfrán; de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, y de Río Negro, Arabela Carreras.

El puntano Alberto Rodríguez Saá está por videoconferencia, mientras que el resto de los mandatarios del peronismo y los tres gobernadores radicales enviarán representantes y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, conforman el gran ausente y tampoco enviará delegados.

El radical Gerardo Morales (Jujuy) envió a su vice, Carlos Haquim, al igual que su correligionario Gustavo Valdés (Corrientes), que mandó al vicegobernador Pedro Braillard Poccard, mientras que Rodolfo Suárez (Mendoza) designó al ministro de Economía de su provincia, Enrique Vaquié.

En representación de Córdoba, el gobernador Juan Schiaretti envió a su vice Oscar González, mientras por Chubut, Salta, San Juan, Santa Cruz y Santiago del Estero, estarán presentes los vicegobernadores y ministros de Economía, en tanto que por Tucumán asistirá el vicegobernador a cargo del Ejecutivo provincial, Osvaldo Jaldo.

A pesar de que varios aceptaron enviar representantes, la foto que quería tener el Presidente junto a todos los mandatarios del país para mostrar unidad nacional de cara a la negociación no pudo ser debido a las ausencias y a la gestión que tuvo que encarar con los gobernadores de Juntos por el Cambio.

Tras el rechazo inicial de esa fuerza política a la convocatoria, Morales y Valdés acordaron enviar a sus representantes y realizar una reunión la semana próxima con los gobernadores de Juntos por el Cambio y los jefes de los bloques del Congreso.

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