Las pymes industriales morigeran su crecimiento
En septiembre, la producción fabril de las pymes creció el 1,3% y su capacidad instalada su ubicó en el 72%. Según la CAME, se morigera el crecimiento y los empresarios advierten por falta de insumos y ausencia de precios de referencia.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que la industria manufacturera pyme creció el 1,3% durante septiembre. Con este guarismo, sumado al de agosto con un alza del 1,2%, se confirma cierta moderación en el crecimiento luego de los picos de marzo, abril y mayo por arriba de los tres puntos porcentuales. A su vez, la entidad agregó que la capacidad instalada sigue en niveles altos (72,2%). De todas maneras, se abren incógnitas hacia el cierre del año. La CAME advirtió por “faltantes de insumos y la ausencia de precios de referencias, lo que frena inversiones y decisiones de incorporar más personal”.
Según el informe elaborado por la CAME, las industrias pymes arrancaron el año con una suba del 3,8% en febrero, seguido por el 3,9% de marzo, otro 3,4% en abril y el 3,2% en mayo. Para junio, se notó la primera moderación fuerte, al crecer el 2,6% y luego al 1,7% en julio. En el acumulado enero-septiembre, el sector contabilizó una variación positiva interanual de 2,4% pero con una clara disminución durante el segundo semestre, en línea con las señales de alerta sobre freno de la actividad para esta parte del año.
El rubro con mayores dificultades durante septiembre fue indumentaria y textiles. La fabricación bajó el 9,8% anual aunque subió el 3,6% mensual. “El sector trabaja con altos niveles de su capacidad instalada, hay poco margen para incrementar más la producción, pero la rentabilidad es baja. El sector se enfrenta con presiones salariales, subas de costos permanentes en todos los insumos y en los alquileres. Hay mucha incertidumbre”, resumió CAME.
Este sector está en la mira del Gobierno a raíz de la fuerte suba de precios de la indumentaria, según las mediciones del IPC. Al punto tal que el ministro de Economía, Sergio Massa, insinuó que, de no moderarse las alzas, podrían abrirse las importaciones, lo que pegaría de lleno en los sectores fabriles.
En relación al sector alimentos, la entidad fabril recalcó la preocupación de los empresarios del sector por los precios de productos como harinas, azúcar y verduras, “que descolocaron los costos de muchos bienes”. La producción de este sector trepó un 6,4% interanual.
La posibilidad que haya una mayor oferta de alimentos forma parte de la estrategia oficial para morigerar la suba generalizada de precios. Al menos así lo vienen recalcando desde el Banco Central, entidad que se encuentra avanzando con Economía en negociaciones con los grandes formadores para que mejoren sus stocks.
El sector que prácticamente no se movió fue “metálicos, maquinarias, equipos y material de transporte”, con un alza de la producción del 0,1% anual en septiembre. “Si bien hubo un leve aumento, algunas de las firmas relevadas se mostraron preocupadas por la caída en las consultas y pedidos de cotizaciones. Además, siguieron los problemas para conseguir materias primas”, indicaron.
Por último, el rubro con mejor comportamiento fue “productos químicos y plásticos”, cuya fabricación subió el 9,8% anual. De todas maneras, la entidad fabril también recalcó que los empresarios del sector siguen expectantes por los recientes cambios en el sistema de importaciones y su posible impacto en el precio de los insumos básicos para esta actividad.