Las repercusiones de la interna libertaria en el tratamiento del acuerdo con el FMI
El acuerdo con el FMI y el escándalo crypto se debatirán al mismo tiempo y el posible reencuentro de Almirón y Zago para el debate del DNU. Para conseguir los 129, no pueden haber fisuras. El rol de los gobernadores
El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) con los opositores por el caso $LIBRA y entre los propios diputados libertarios, quienes protagonizaron episodios de violencia en el recinto la semana pasada. En este contexto es que el Gobierno afronta el desafío de construir alianzas para tener cerrado el acuerdo antes de abril.
Si bien este fue legalizado vía decreto de necesidad y urgencia (DNU), el Gobierno espera conseguir los 129 votos afirmativos en la Cámara baja en las próximas semanas para blindar la normativa. En primera instancia, este martes está previsto que la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo reciba a tres funcionarios clave del presidente Javier Milei para adentrarse en los detalles del nuevo endeudamiento que, hasta ahora, no vieron la luz del sol.
Mientras se lleva adelante esta reunión en el Salón Illia del Senado, cruzando la calle transcurrirán los debates en comisión para tratar los distintos proyectos de investigación por la presunta estafa de la criptomoneda $LIBRA, que tienen como principal apuntado al jefe de Estado. Se trata de un hecho que además está siendo investigado por la justicia de Estados Unidos.
El emplazamiento de estas comisiones fueron aprobadas en la sesión del miércoles pasado y, como resultado, esperan que esta semana haya un dictamen para proceder con la investigación. Por un lado, el plenario de Asuntos Constitucionales, Justicia y Finanzas tratará los proyectos para pedidos de informes e interpelación a funcionarios, dentro de los cuales se encuentra la secretaria de presidencia, Karina Milei. Luego, el plenario de Asuntos Constitucionales, Peticiones, Poderes y Reglamento tratará el proyecto de resolución para crear una comisión investigadora: se espera que esta iniciativa muera en Diputados, tal como sucedió en el Senado, pero el debate -con fuerte presencia opositora- será acalorado.
A esto se suma que el diputado del MID, Oscar Zago, y el libertario Lisandro Almirón, quienes mantuvieron un encontronazo en el recinto ese miércoles, ambos integran la comisión que deberá discutir el DNU del acuerdo con el Fondo. Fue, de hecho, una de las razones por las que la reunión prevista para el jueves se suspendió pocas horas antes de que comience y durante el fin de semana transcurrió la posibilidad de que Almirón sea reemplazado en la comisión para evitar un segundo round con Zago.
Si bien eso aún no fue confirmado, podría tener repercusiones en lo que respecta de la designación de autoridades. El presidente de la comisión debe alternarse anualmente entre senadores y diputados: actualmente la preside el libertario Juan Carlos Pagotto (senador) y se esperaba que Almirón ocupe su lugar. Será clave porque quien la preside tiene el poder de desempatar en un dictamen, y es el escenario más probable para el oficialismo.
No faltan números, pero no sobranLas tensiones entre los libertarios y los aliados, además, podrían traducirse también en la votación. El episodio de Zago y Almirón se dio porque el exjefe de bloque libertario, junto a sus tres compañeros del MID, estaban dando quórum para dos iniciativas opositoras que apuntaban a normalizar las autoridades de la comisión de juicio político -su designación fue lo que llevó al éxodo de Zago del bloque de LLA- y un emplazamiento para tratar un proyecto de UxP para removerle a Milei las facultades delegadas que aprobaron en la Ley Bases.
Ellos no fueron los únicos protagonistas: habían dos diputadas de LLA que también estaban sentadas para tratar estas iniciativas: Marcela Pagano, otra víctima de la interna por la comisión de juicio político (ella fue votada como presidenta y los libertarios la desconocen como tal), y Rocío Bonacci, una de las que estuvo en el epicentro del escándalo por la visita a genocidas el año pasado y es cercana de la exlibertaria Lourdes Arrieta, quien actúa como opositora en las votaciones. En esa sesión Lilia Lemoine y María Celeste Ponce las increparon y resultó en otro foco de violencia: mientras que Pagano le levantó el dedo a la alfil de Karina Milei, Bonacci le tiró un vaso de agua.
Lo importante es que se aprobó la ayuda para Bahía Blanca, Nación cuadruplica el moto de PBA. Y como no somos zurdas, el agua no nos hace daño. https://t.co/cBLhkIJxzB
— Lilia Lemoine (@lilialemoine) March 13, 2025En un contexto en el que el presidente de la Cámara, Martin Menem, todavía no pudo ordenar la interna del bloque oficialista -el motivo de la discusión por la comisión de juicio político va a cumplir un año en abril-, la unidad de los aliados empieza a cobrar todavía más peso. El Gobierno no puede perder un solo voto: si bien los 129 son posibles, penden de un hilo.
En principio, el piso de votos afirmativos podría conformarse por el PRO, la UCR y la Coalición Cívica. A excepción del bloque que responde a Elisa Carrió, quienes ya adelantaron una posición favorable sobre el acuerdo con el FMI, los otros dos aliados del oficialismo mantienen ciertos reparos por la ausencia del Presupuesto 2025. Como contó este medio, lo que comentan algunos diputados es que no podrán ir en contra del nuevo programa si tienen como antecedente haber votado a favor del acuerdo del expresidente Alberto Fernández y creen que, al final del día, a luz del tablero dará color verde en sus bancas.
De Encuentro Federal se muestran más resistentes y pesa aún más la problemática del presupuesto: allí, la influencia gobernador Martín Llaryora será clave sobre los seis cordobeses que, ya como sucedió en otras ocaciones, terminan colaborando con el oficialismo. El voto de Miguel Ángel Pichetto podría sumarse a esa tropa.
El bloque de Innovación Federal, que responde a Salta, Misiones y Río Negro, sumado a las sanjuaninas de Producción y Trabajo, los tucumanos de Independencia y CREO (Paula Omodeo) suman otros 14 votos positivos y dejarían al Gobierno en un piso de 123 al que, si se suman los tres Zago y Arrieta, escalan a 127.
Al necesario aporte de los mandatarios provinciales que ya se prevén, se suman las fichas que podrían mover Santiago Del Estero y Catamarca en el bloque de Unión por la Patria: los gobernadores controlan once alfiles en la bancada de Germán Martínez, que bajo ninguna circunstancia aprobará el DNU. Los siete de Gerardo Zamora y los cuatro de Raúl Jalil son los rebeldes que más de una vez han colaborado con los intereses del Gobierno. Sino, también pueden buscar al número restante en la bancada de Democracia Para Siempre, los radicales díscolos de Facundo Manes, pero ellos ya anticiparon el rechazo al acuerdo vía DNU.
En líneas generales, si bien en el Congreso hubo repercusiones negativas por no haber enviado un proyecto de ley, ninguno quiere obstaculizar un acuerdo con el FMI y por eso el Gobierno confía en que podrá conseguir votos positivos en Diputados -algo prácticamente imposible en el Senado-. Sin embargo, los números no sobran y, en principio, será clave que el piso de alianzas se mantenga unido y no haya fracturas dentro del bloque libertario, el radical y el mismo PRO, que tiene a dos díscolos de Horacio Rodríguez Larreta, Hector Baldassi y Álvaro González, quienes se suelen distanciar de la conducción de Cristian Ritondo. Cada voto cuenta.