Ley Ómnibus: el Gobierno apuesta todo al acuerdo con las provincias en un escenario difícil
El martes próximo comenzará el debate en el plenario de comisiones. El vicejefe de Gabinete, José Rolandi, será el primer funcionario que expondrá para defender los proyectos.
El vicejefe de Gabinete, José Rolandi, será el encargado de abrir en el Senado el tratamiento en comisiones del proyecto de la Ley Ómnibus y el paquete fiscal, que ya tienen media sanción. El mismo funcionario que llevó adelante las conversaciones con la oposición en Diputados, junto al ministro del Interior, Guillermo Francos. Pero esta vez, a pesar de la voluntad de negociación, el escenario asoma más adverso para el oficialismo. Sin aliados parlamentarios que los ayuden a juntar votos y con la vicepresidente y titular de ese cuerpo, Victoria Villarruel, con juego propio, la Casa Rosada apuesta por completo al diálogo con los gobernadores.
El Gobierno tiene como objetivo sancionar ambas iniciativas antes del 25 de Mayo, día en que el presidente Javier Milei aspira a sellar su pacto con los mandatarios provinciales. No con todos, sólo con los que le garanticen un respaldo que se traduzca en votos. "Los gobernadores que no acompañan se quedan afuera", dijo el jefe de Estado, en declaraciones al programa radial El Observador.
Los primeros en advertir que si no brindan apoyo en el Parlamento, no hay chance alguna de que la Nación les envíe fondos fueron los gobernadores de Juntos por el Cambio, que se apresuraron a pedirles a los diputados que les responden que votaran a favor de los proyectos en el debate de la semana pasada. También lo hizo el mandatario cordobés, Martín Llaryora, en un notable cambio de actitud, en relación con febrero último, cuando sus legisladores se opusieron a una gran cantidad de artículos. Osvaldo Jaldo, de Tucumán, había tomado nota mucho antes.
Otro de los peronistas que decidió despegarse del discurso opositor fue el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, que por estas horas pidió respaldar al Ejecutivo nacional. Apremiado por las cuentas provinciales, hace tiempo que viene negociando con Francos y, en simultáneo, profundiza sus conversaciones con Villarruel, con quien tiene un muy buen vínculo. El resto de los mandatarios del PJ, en especial el riojano Ricardo Quintela, cuestionan esa cercanía con el oficialismo.
El apoyo de Jalil en Diputados al artículo del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) fue leído en La Libertad Avanza como una muestra de buena voluntad, pero para el Senado no es suficiente, esperan algo más. Al oficialismo le preocupa no reunir los votos para la aprobación en general. Si bien desde Balcarce 50 aseguran que tienen el número, admiten que es más ajustado de lo que les gustaría. Con sólo 7 senadores propios, precisan mucho más que los 6 integrantes del bloque de PRO y los 13 radicales. Apuestan a sumar a los legisladores de los partidos provinciales, pero también quieren algún que otro peronista.
La catamarqueña Lucía Corpacci no responde a Jalil, más bien todo lo contrario, por lo que se prepara para rechazar la ley Ómnibus y el paquete fiscal, en la misma línea que el resto de los integrantes del interbloque de Unión por la Patria. En el caso de los tucumanos, ni Juan Manzur ni Sandra Mendoza responden a Jaldo. "Los 33 vamos a votar igual, todos juntos", dice entusiasmado un senador de Unión por la Patria.
Antes que pensar en el tablero de la votación, Villarruel primero deberá conseguir las firmas para dictaminar. Ya definió con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, cómo será el cronograma. El martes próximo comenzará el debate en las comisiones de Legislación General, de Presupuesto y Hacienda y de Asuntos Constitucionales. Rolandi será el primero de los funcionarios que expondrán, luego será el turno de Francos, además de los secretarios de Hacienda, Carlos Guberman; de Energía, Eduardo Rodríguez Chirilo; y de Trabajo, Julio Cordero.
El oficialismo corre con otra desventaja, en comparación con la Cámara baja, donde la legisladora de PRO Silvia Lospennato se ocupó de hacer la labor del jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, y de apuntalar al presidente de ese cuerpo, Martín Menem. En el Senado, ninguno de los opositores está dispuesto a ocupar ese rol. Tampoco la vicepresidenta tiene el mismo perfil que el del riojano, que está atado a las directivas de la hermana del presidente. Más bien, como con la derrota de la votación del DNU 70/23, Villarruel prefiere hacer las cosas a su manera.