DEUDA

Licitación: sin dólar linked y totalmente ajustado por inflación

El Gobierno encara la última licitación de septiembre para conseguir pesos para costear las medidas y para cancelar vencimientos por más de 200.000 millones de pesos, casi totalmente en manos de privados. No habrá bonos dólar linked en pleno congelamiento del tipo de cambio: los instrumentos ajustan por inflación y habrá un dual

El Gobierno deberá encarar esta semana vencimientos de deuda por alrededor de $250.000 millones, en un 95% en manos de privados, principalmente por el vencimiento de un bono dual. Este mismo miércoles saldrá a buscar esa cantidad más un extra para sus arcas, en el marco de una emisión monetaria que viene creciendo con fuerza: la suba de la tasa y la propia "bola de nieve" que genera dispararon la impresión de billetes, con los intereses de Leliq devengando pagos por $1,6 billones en agosto. Busca evitar que siga creciendo esa dinámica, en el marco de un gasto público que sufrirá por las medidas de impulso al ingreso. A eso se le sumó el dólar soja en septiembre y la intervención del BCRA en los financieros. Así, para el Ieral la cantidad de dinero se duplica cada 13 semanas.

La Secretaría de Finanzas publicó en la tarde del lunes el llamado a la última licitación de septiembre, que por cierto será la penúltima en la previa a las elecciones presidenciales, el hito que dividirá las aguas del año en lo financiero. La oferta para este miércoles, cuando el Gobierno saldrá nuevamente a testearse al mercado, sorprendió por la falta de bonos dólar linked: estuvo conformada por instrumentos que ajustan por inflación y un bono dual, todo con vencimiento en 2024. Así, ofrecerá un Boncer mayo del año que viene, otro a octubre; una Lecer a enero, otra a febrero; y un bono dual, es decir que ajusta por inflación o devaluación, lo que más le convenga al inversor, a junio del 2024.

Ya en la última licitación los bonos dólar linked fueron prácticamente ignorados por el mercado, que eligió mayoritariamente a los duales. Eso en medio de la incertidumbre acerca de cómo, cuándo y en qué magnitud se saldrá del congelamiento del tipo de cambio. En épocas preelectorales, la salida puede ser acelerada y de un salto o controlada y a ritmo de crawling peg. Por eso, todos los instrumentos ofrecidos ajustan directamente por inflación. También quedaron afuera de la licitación las Ledes, que son las letras con tasa fija. 

 

El déficit fiscal cayó durante agosto y marcó el "mejor" rojo en lo que va del año. Fue de apenas $36.964 millones. Un número en esa línea durante septiembre permitiría sobrecumplir la meta de las cuentas públicas pautada con el FMI para el tercer trimestre y además ayudaría a moderar las necesidades de financiamiento del Tesoro, que precisa cubrir sus pagos de deuda y sus gastos. 

Hacia adelante, el gran problema para las cuentas públicas será el nuevo paquete de medidas, que según Equilibra tendrá un impacto de $1,5 billones en el déficit primario, que es el que el FMI observa para evaluar el cumplimiento de la meta fiscal. Si bien conseguir pesos en el mercado no evitará un incumplimiento en ese objetivo, evitar emitir para financiarlo ayudaría a no meter aún más presión sobre los dólares financieros. Hasta ahora, además de cancelar vencimientos, mediante las licitaciones el Gobierno se hizo de más de $950.000 millones extra en lo que va de septiembre.

Eso en el marco de una emisión monetaria a la que las consultoras ven como creciente y preocupante. Entre marzo y julio, cuando Finanzas no logró hacerse de los pesos suficientes, con un rojo primario promedio de $356.597 millones al mes, tuvo que emitir por un total de $1,9 billones sólo para financiar al fisco. En agosto, con el déficit más bajo del año, logró dar vuelta el signo, devolver $250.000 millones y se puso dentro de la zona de cumplimiento de la meta monetaria del FMI, que exige envíos al Tesoro por sólo $1,7 billones entre enero y septiembre.

Pero, aunque estén fuera de la meta del FMI, en septiembre se sumaron algunos factores a la emisión monetaria que genera el Tesoro y la de las Leliq, cuya dinámica viene haciendo crecer al stock, que ya superó los $21 billones. Ese crecimiento de la emisión tiene potenciales efectos sobre lo cambiario y ahí entra la necesidad del Gobierno de ir a conseguir esos pesos. Por un lado, el dólar soja generó impresión de billetes por $179.449 millones en lo que va del mes y la intervención en los dólares financieros otra abultada cuenta, más difícil de precisar en números, pero en torno a los $251.000 millones, según los datos del BCRA.

Desde el Ieral de la Fundación Mediterránea, hoy dirigido por el virtual ministro de Economía de Juntos por el Cambio, Carlos Melconian, destacaron que la cantidad de dinero se duplica cada 13 semanas, lo que se explica por la dinámica de las Leliq, que vienen de generar intereses por $1,6 billones en agosto y eso genera más necesidades de absorción vía pasivos remunerados, llevando al stock a superar ya los $21 billones.

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