RECORTES

Los aumentos no alcanzan: el gasto en las jubilaciones cayó 14,7% en el gobierno de Milei

El gasto en Jubilaciones y pensiones revirtió en los últimos tres meses los recortes de los once meses previos en la Presidencia de Milei, pero aún se encuentra en desventaja respecto de la inflación acumulada

El Estado nacional destinó en febrero $3,8 billones al pago de jubilaciones y pensiones, con un incremento interanual del 38%, el tercero consecutivo tras once meses seguidos de recortes. Pese a los últimos aumentos, el ajuste se refleja en los haberes y el gasto real en jubilaciones cayó un 14,7% en la gestión de Javier Milei.

El cambio de tendencia era esperado e incluso anticipado por consultores y economistas desde mediados del año pasado, debido a la aplicación del nuevo régimen de movilidad implementado por el Presidente, que ajusta los haberes según la inflación de dos meses atrás. En un contexto de desaceleración de precios, esta fórmula permite incrementos que, en términos nominales, resultan mayores a los de meses anteriores.

Sin embargo, esa recuperación aún es insuficiente para compensar las significativas pérdidas generadas en el primer trimestre de 2024, en un período de transición entre la anterior modalidad de ajuste de las jubilaciones y el establecido a partir de abril.

 

Lo que se gastó y lo que se debió gastar
 

 

Al respecto, si se hubiese ajustado el gasto en jubilaciones y pensiones de enero de 2024 ($ 2.359.806 millones) de acuerdo con la inflación de los meses siguientes, los $ 3,8 billones del mes pasado habrían tenido que ser en realidad $ 4.453.308 millones.

Del contraste entre los recursos efectivamente destinados y los que hubieran correspondido según la inflación, surge un rezago del 14,7%, que difícilmente podrá ser compensado en el corto plazo si no se aplican aumentos extraordinarios por fuera del régimen de movilidad vigente. 

En ese sentido, debe aclararse que lo que se presenta como gastos en jubilaciones y pensiones no tiene una correlación absoluta con la evolución de los haberes jubilatorios, ya que en el primer caso también inciden la variación en la cantidad de beneficiarios y otros gastos operativos de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), además del congelamiento del bono de $ 70.000 para quienes perciben los haberes mínimos.

 

 

El principal gasto del Estado
 

Los gastos totales en jubilaciones y pensiones son los más importantes de la Administración Pública Nacional (APN) y en febrero representaron el 44,2% de los gastos totales, según el informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).

Por la significación de esos gastos, entre los analistas de la situación fiscal se admite como una de las verdades más incómodas de revelar que sin un ajuste en las jubilaciones es prácticamente imposible eliminar el déficit primario y financiero de la Nación.

Es por eso que el eje de los recortes al gasto de la APN se centró en ese rubro, secundado por su peso en los recursos por el ajuste en los subsidios económicos y en las transferencias a provincias y universidades.


Cómo evolucionó el gasto
 

Pero la evolución del gasto en Jubilaciones y pensiones no fue la misma a lo largo de los últimos catorce meses, en parte por la aplicación a partir de abril de la movilidad por inflación y, además, por el cambio en la base de comparación en los últimos meses.

Así, el grueso del recorte se concentró en el primer trimestre de 2024, en el inicio de la combinación de la “motosierra” (reducción del gasto) y principalmente la “licuadora” (esterilización del gasto real por efecto de la inflación).

En enero del año pasado, el ajuste interanual del gasto en jubilaciones y pensiones fue del 32,5%, en febrero se alcanzó el máximo de 33,9% y marzo representó el 30,3%, según los informes mensuales de la OPC.


Cambio de tendencia
 

Los recortes continuaron en los ocho meses siguientes, pero con porcentajes menores debido a que comenzó a regir la movilidad por inflación: -20% en abril, -14,6% en mayo, -16,3% en junio, -13,8% en julio, -10,1% en agosto, -13,3% en septiembre, -8,3% en octubre y -1,5% en noviembre.

Ya en diciembre, la comparación del gasto se comenzó a realizar frente a meses en los que ya gobernaba Milei, por lo que los recortes se transformaron en aumentos del 7,8% en el último mes de 2024, 26,5% en enero de 2025 y 38% en febrero pasado.

No obstante, esa mejora respecto de febrero de 2024 no fue suficiente para contrarrestar el ajuste inicial, ya que representa una merma del 8,8% respecto de febrero de 2023.

El recorte real del 14,7% podría reducirse en los meses venideros, aunque en proporciones pequeñas en función de la reducción de los índices de inflación.

 

 

 

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