Los bonos en baja encienden alertas: riesgo país roza los 1.600 puntos
Milei culpó a Diputados por la movilidad jubilatoria y su impacto en el equilibrio fiscal, pero la caída empezó varios días antes de la media sanción. Entre analistas señalan que la desconfianza del mercado es multicausal: por las reservas, el vencimiento del swap, la deuda con privados y, también, por el conflicto político
Los bonos en dólares no detienen su caída y, ya tras semanas en las que primero dejaron de subir y luego comenzaron a bajar su cotización en forma cada vez más veloz, mantienen al mercado en alerta: el riesgo país siguió en alza y llegó a rozar los 1.600 puntos. Las reservas creciendo a un ritmo cada vez más lento por la baja liquidación del agro, y con los vencimientos del swap, la deuda con privados y el FMI demorando su desembolso de USD800 millones, a lo cual se sumó un nuevo round en la pelea en el Congreso, explican el fenómeno. Haciendo base en solo uno de esos factores, el presidente Javier Milei dijo: “En el precio de los bonos están viendo el problema de los degenerados fiscales tratando de romper el equilibrio fiscal”.
Milei habló en la exposición Agroactiva, realizada en la localidad de Armstrong en la provincia de Santa Fe. Ahí volvió a hacer referencia, como en la jornada previa a “los degenerados fiscales”, esta vez para explicar la baja de los bonos, que, sin embargo, al observar por caso el AL30, habían empezado a caer desde antes de la votación en Diputados de la nueva fórmula jubilatoria, que fue esta semana.
Primero se trató de una baja con forma de serrucho, tal como describió el socio gerente de Consultora Ledesma, Gabriel Caamaño, y luego aceleró: hubo fuertes caídas desde el viernes, justo después del dictamen en el Senado a la Ley Bases y el paquete fiscal, hasta el miércoles, cuando Diputados dio media sanción a la modificación de la fórmula jubilatoria que motivó el enojo del Gobierno. La baja continuó este jueves y llevó al riesgo país a seguir trepando con fuerza, hasta volver a los 1.596 puntos, retrotrayendo la baja que venía celebrando Milei.
Caamaño señaló, acerca de las declaraciones sobre que la baja de bonos se debe a la votación de Diputados: “Los bonos dejaron de subir hace rato y estaban serruchando con tendencia negativa hace semanas y esta caída empezó antes de la votación en el Congreso, de hecho venían cayendo ya, lo del Senado la semana pasada interrumpió la baja y ya el viernes de esa semana cayeron de nuevo”.
Y agregó su diagnóstico sobre el porqué de la baja en bonos: “Son varias cosas que se combinaron, cuestiones del propio Gobierno y cuestiones de la oposición. Obvio que el enfrentamiento con el Congreso, con este ultimo match, suma. Pero es una parte de la película. Hay un deterioro de las expectativas respecto de unas semanas o meses atrás. Hay problemas en la gestión, problemas en la relación con el poder legislativo, demoras en el encare de cosas que el mercado interpreta como cuestiones clave como la salida del cepo”.
El analista financiero Christian Buteler afirmó: “Hay que mirar el contexto. Los bonos vienen de un rally alcista desde los USD18. Ya en abril dejaron de subir. Lateralizaron unas semanas y ahora caen fuerte. Cada vez más fuerte. Por el momento, es una fuerte toma de ganancias. Primero creció multiplicando el valor por tres hasta USD60, hoy están en USD50. Esto enciende un alerta amarilla y todos nuestros ojos están ahí. Si sigue bajando ya vamos a hablar de un cambio de tendencia”.
Y agregó su diagnóstico: “Pasaron seis meses y el Gobierno no logró sacar ninguna ley. No es trabajo de la oposición ayudarlo, sino del Gobierno negociar y convencer a la oposición. Ahora además le votan leyes en contra. Las reservas se acumularon pero no todo lo que se pretendía para la primera parte del año. Y ahí hay que tener en cuenta el swap: toma fuerza la idea de que China no lo renueva y eso saldrá de unas reservas muy golpeadas. Hay superávit fiscal pero está duda sus sostenibilidad y cuando desacelera la inflación pierde potencia la licuadora”.
El economista del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP) Matías Wasserman señaló además que el impacto de una potencial aprobación y aplicación de la nueva movilidad jubilatoria no implicaría necesariamente romper el equilibrio fiscal. En base a datos publicados por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), detalló que el costo de 0,45% del PBI que generaría la nueva fórmula no se separa demasiado del 0,4% que perderá el Gobierno si se aprueba, en el paquete fiscal, la reducción en Bienes Personales para los sectores más ricos. En años posteriores, además, esa reducción irá generando un perjuicio creciente al fisco.