Los contagios crecen a ritmo alto y sin control en los barrios vulnerables de la Ciudad
La expansión, a esta altura vertiginosa, de los casos positivos de coronavirus en los barrios populares de la Ciudad de Buenos Aires dejó al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en una posición incómoda debido a que los vecinos de la Villa 31 denuncian que el hecho de haber estado privados durante 11 días al acceso de agua potable y la tardía reacción del Ejecutivo al momento de implementar medidas de prevención, contribuyeron a la multiplicación de los infectados en esa población.
El Ministerio de Salud situó ayer en 519 los casos confirmados de Covid-19 en las villas de la Ciudad, lo que a estas alturas representa el 29% del total reportado en ese distrito; en tanto que solamente en el del barrio de Retiro el nivel de positividad llegó a 67%, lo que consideraron como "alto".
Durante el reporte matutino de la cartera sanitaria, la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, explicó que se detectaron 120 casos de coronavirus en el barrio 1-11-14, otros 373 en la Villa 31 y 26 en el resto de los barrios, por lo que aludió a la "importancia" de las "acciones de detección precoz" en esos sectores.
"Eso indica que tenemos que seguir trabajando fuertemente para continuar detectando precozmente personas que tengan coronavirus en estos barrios", aseguró Vizzotti.
Por tal motivo, a partir de hoy se dará paso a un nuevo operativo entre Ciudad y Nación mediante el programa Detectar (Dispositivo Estratégico de Testeo para Coronavirus en Terreno de Argentina), el cual comenzó a ser implementado desde el lunes 5 de mayo, cuando se dispararon los casos positivos.
"Se está trabajando muy fuerte en los barrios junto con Desarrollo Social y la Secretaría de Integración Urbana y el Gobierno", señaló una fuente del Ministerio de la Ciudad consultada por BAE Negocios, la que destacó que durante "toda la semana estuvimos con la búsqueda activa en la Villa 31 y mañana (por hoy) sumamos a la Villa 1-11-14, que son los dos barrios con más casos" en el distrito.
Por su parte, y si bien reconoció la intervención del Ejecutivo porteño en el asunto, Amalia Aima, delegada del barrio de Retiro, consideró que "el hecho de que durante casi 11 días no tuviéramos agua potable contribuyó a que los casos se multiplicaran, porque fue justo durante esa semana que escaló el pico de infectados", y agregó que "obviamente" el Gobierno de la Ciudad "llegó tarde a todos lados; tarde con el agua, con el dengue y con el Covid, y la verdad que esto se disparó porque hubo un abandono e hicieron oídos sordos a nuestros reclamos".
"Nos acabamos de enterar que en los paradores que hay en el barrio, destinados a la gente en situación de calle, al momento de testearlos, siete de cada diez dieron positivo y esto nos alarma porque mucha de esa gente viene a los comedores", precisó la dirigente barrial, que denunció además que desde hace 15 días el Gobierno porteño no los provee de insumos como barbijos, alcohol en gel, y lavandina, "los que venimos costeando nosotros y, si bien no podemos no entregar la comida, tampoco podemos ponernos en riesgo", por lo que muchos de esos lugares "están viendo que harán esta semana".