Los equipos de Mauricio Macri y Javier Milei organizan a 100.000 fiscales para el balotaje
Referentes del PRO y La Libertad Avanza tuvieron su primera reunión para organizar el operativo de fiscalización para noviembre. Cuál es la estrategia
Los principales referentes del PRO y de La Libertad Avanza (LLA) se reunieron en las últimas horas para empezar a organizar la fiscalización entre ambas fuerzas políticas, de cara al balotaje del 19 de noviembre. Según definieron, el operativo incluirá 100.000 fiscales en todo el país.
Luego de que Patricia Bullrich, excandidata presidencial de Juntos por el Cambio (JxC) y el expresidente de la Nación, Mauricio Macri, respaldaran públicamente la candidatura de Javier Milei (LLA) para las elecciones 2023, ambos espacios decidieron organizaron un encuentro para desarrollar una buena estructura de fiscalización a nivel nacional.
Según datos oficiales de la Cámara Nacional Electoral, el domingo de las elecciones se abrirán 104.577 mesas en 16.950 escuelas y locales de todo el país a los que deberán concurrir 35.394.425 votantes. Con esos números, cada candidato deberá contar no menos de 100.000 fiscales, aunque hay fuentes que mencionan que se podrían movilizar hasta 128.000.
Los fiscales no sólo deberán controlarán cada mesa o actuarán como jefes de local de votación o de “área”.
El costo de semejante movilización de fiscales, que en las PASO se multiplicó porque cada precandidato se fiscalizó a sí mismo, es un misterio. Si bien se supone que en la mayoría de los casos la fiscalización está a cargo de militantes que trabajan sin cobrar un centavo, el operativo en sí mismo es bastante caro, se financian con fondos que no se informan a la Justicia electoral y se gestionan de manera descentralizada, por provincias, regiones o incluso municipios.
Uno de los focos de estas elecciones estará en la provincia de Buenos Aires, donde se necesitan 40.000 fiscales. El operativo en este distrito estará al mando del diputado nacional del PRO Cristian Ritondo, quien participó de la reunión junto con el senador José Torello y la exdiputada Paula Bertol.
En tanto, de parte de LLA, estuvieron presentes la excandidata a gobernadora bonaerense Carolina Píparo, Sebastián Pareja y Guillermo Ferraro, según pudo saber Télam.
Juntos, buscarán evitar lo ocurrido en las elecciones de octubre, donde LLA le delegó la fiscalización al sindicalista gastronómico Luis Barrionuevo quien, según comentaban en el encuentro, no cumplió con la cantidad de fiscales que se necesitaban.
Según lo que dispusieron en la reunión de este lunes, para el operativo de fiscalización, el equipo de LLA también contará con el aporte del exministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y el exministro de Trabajo, Jorge Triaca. Además, otra de las estructuras del PRO que se sumará es el grupo llamado G25, una red de militancia joven del partido dispersada por todo el país.
Fuentes del PRO aseguraron que "es imprescindible que los fiscales que están sentados en las mesas tengan experiencia en elecciones anteriores, y preferentemente sean parte de la militancia". Además, dijeron que los voluntarios "pueden cumplir labores secundarias, pero muchas veces ocurre que no se terminan presentando".
En este esquema, también jugarían los 10 gobernadores de JxC que fueron elegidos este año: algunos de ellos están cercanos al PRO, mientras que otros se inscribieron en la postura de neutralidad de cara al balotaje que promueven espacios de JxC como el radicalismo, la Coalición Cívica y los dirigentes que tiene afinidad con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
A nivel nacional, según se empezó a delinear en la reunión de ayer, la idea es que las responsabilidades de fiscalización se dividan por mitades entre el PRO y LLA.
Balotaje: el armado de fiscalización en la provincia de Buenos AiresEn provincia de Buenos Aires, donde ganó por amplia diferencia el actual gobernador Axel Kicillof, hay 40.201 mesas, y debe haber un fiscal por mesa, más uno o dos responsables de escuela o fiscales generales por cada lugar de votación.
Allí, se busca que el PRO le garantice a Milei unas diez mil personas, mientras que el resto será aportado por la fuerza política libertaria y otros voluntarios. De esta forma, LLA necesitaría 45.000 personas para supervisar el desarrollo de los comicios de segunda vuelta en la provincia más grande del país.
El espacio político libertario es nuevo y con un armado político pequeño al lado de los partidos políticos tradicionales y, por ende, consideran que una de las áreas de vulnerabilidad más importantes es la fiscalización.
Mientras que en las PASO intentaron buscar apoyo en Barrionuevo, ahora lo buscan de la fuerza opositora más grande hasta las últimas elecciones, JxC.
Además, el asesor de Milei, Fernando Cerimedo, le envió tres documentos a la Dirección Nacional Electoral para solicitar un mayor control en el recuento de votos, ante supuestas irregularidades que fueron denunciadas en los últimos comicios.
Dentro de los pedidos se encontraron: solicitud de acceso al seguimiento por GPS de los camiones de correo, acceso al seguimiento de los camiones que transporten los telegramas y el pedido del archivo de votos de las PASO y las generales.
"Lo que no puede ocurrir, y eso se debe a falta de fiscalización, es que en una zona determinada un candidato tenga un promedio de 80 votos por mesa y en una escuela a las pocas cuadras tenga cero votos", indicaron fuentes sobre lo que se discutió en la reunión.