Los problemas actuales de la abogacía
El rol de la abogacía en nuestra sociedad constituye una herramienta fundamental para la satisfacción de los derechos de las personas, en tanto puente de acceso a la justicia y acompañamiento para cada ciudadano.
En este sentido, es importante que quienes asumimos la representación de la profesión mantengamos el compromiso de hacer escuchar la voz de cada colega, porque la falta de condiciones de trabajo dignas dificulta el acceso a la justicia.
Por eso diseñamos el Observatorio de la Abogacía, una herramienta de investigación que periódicamente nos permita relevar y poner en agenda las problemáticas y opiniones de los abogados y abogadas.
Los resultados de nuestra última encuesta, que reflejan la situación a lo largo y ancho de nuestro país, son preocupantes.
Hoy las principales problemáticas y demandas de los y las colegas que se desempeñan en el sector privado tienen que ver con los bajos honorarios, las arbitrariedades a las que de manera recurrente están expuestos por parte de los magistrados y la necesidad de modernización del funcionamiento de la justicia.
En este sentido los datos son contundentes: el 90% de los abogados sufrió alguna arbitrariedad por parte de un magistrado durante el último año.
Necesitamos hacer escuchar la voz de la abogacía porque nadie más que nosotros mismos sabemos cuál debería ser el rumbo y las decisiones para mejorar la situación de la profesión. De acuerdo con los resultados del estudio, es fundamental abordar 4 ejes:
A) Diseñar un mecanismo de auditoría permanente sobre los tiempos de las resoluciones judiciales y sobre la fijación de honorarios por debajo de la Ley
B) Mejorar el funcionamiento del expediente digital y continuar su proceso de agilización
C) Impulsar la creación de biblioteca virtual de acceso libre y gratuito
D) Generar más espacios de capacitación para abogados/as
En definitiva, se trata de cumplir los reglamentos, modernizar el funcionamiento de la justicia ajustándola a los tiempos que corren y brindar herramientas para el desarrollo de la profesión.
Actualmente, las estructuras burocráticas y la lentitud de la justicia para resolver, implican esfuerzos cotidianos que afectan el ejercicio profesional, encarecen costos y dificultan la solución de los conflictos. Por ello, la modernización progresiva del sistema judicial debe involucrar a todos los actores del sistema, ser prioritaria e inmediata.
La Justicia se tiene que modernizar continuamente, debe estar a la altura de lo que esta época requiere, para hacerle la vida más fácil no solamente a los jueces, sino a los empleados y, por supuesto, al ciudadano.
Por último, respecto a la abogacía del estado, hoy la situación salarial es lo más preocupante, por eso a pesar de las dificultades una gran parte (exactamente el 60%) se desempeña también en el ámbito privado. Pero eso no debería pasar, tenemos que seguir trabajando para jerarquizar la profesión, con mejores salarios, más formación, concursos y un escalafón propio.
Por lo tanto, ya no podemos hablar de la abogacía del sector privado y la abogacía del sector público, ya que cada vez son más parecidas las situaciones y dificultades.
Debemos trabajar en conjunto por una justicia más cercana a las necesidades de los abogados y las abogadas, lo que sin dudas tendrá consecuencias directas en la mejora del servicio de cara a la sociedad.
* Secretario General de la Asociación de la Abogacía del Estado