Más de un millón de pesos al mes es el umbral para no ser pobre en Argentina
Una familia tipo necesitó $1.057.923 en febrero para no caer bajo la línea de pobreza, según el INDEC. La canasta básica subió 2,3% en el mes y acumula un alza interanual del 53,1%
Una familia de cuatro integrantes necesitó $1.057.923 en febrero de 2025 para no ser considerada pobre, según informó este viernes el INDEC en su relevamiento mensual de la Canasta Básica Total (CBT). Para no ser indigente, el umbral se ubicó en $151.491 por persona.
El informe detalla que la CBT, que incluye alimentos, vestimenta, transporte, educación y salud, aumentó 2,3% en febrero, acelerando su ritmo respecto de enero, cuando había subido solo 0,9%. En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que mide el mínimo necesario para la subsistencia, tuvo un incremento del 3,2% en el mes.
En términos interanuales, la CBT acumuló un alza del 53,1%, mientras que la CBA subió 45%. En lo que va del año, los incrementos alcanzan el 3,3% y 4,2%, respectivamente.
Para un adulto, la línea de pobreza se fijó en $342.370, apenas $20 más que el mes anterior. En tanto, el umbral de indigencia se ubicó en $151.491.
El INDEC también presentó estimaciones según el tamaño del hogar.
Una familia de tres personas, compuesta por una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61, necesitó $372.668 para cubrir alimentos y $842.230 para cubrir la CBT.
En el caso de una familia tipo de cuatro integrantes, el gasto en alimentos alcanzó $468.108, mientras que el total necesario para no ser pobre fue de $1.057.923.
En tanto, un hogar de cinco personas, compuesto por una pareja de 30 años y tres hijos de 5, 3 y 1 año, requirió al menos $1.112.703 para cubrir la CBT.
El método de medición utilizado por el INDEC, vigente desde 2016, define la línea de pobreza según la capacidad de un hogar para cubrir un conjunto de necesidades esenciales mediante la compra de bienes y servicios. Para ello, se parte de la CBA y se amplía con gastos no alimentarios para obtener la CBT. La proporción de hogares cuyos ingresos no alcanzan estos valores determina la tasa de pobreza e indigencia en el país.