Mientras el agro espera, el BCRA cerró el día con compras mínimas
El BCRA hoy logró compras por solo USD2 millones. Sigue habiendo un doble problema de la baja oferta del agro y la suba de la demanda importadora
Con solo USD2 millones comprados este martes, el BCRA cerró otra jornada de magros resultados en un mercado mayorista que también exhibió bajos volúmenes, por la baja liquidación. A la reticencia del agro a comercializar los granos, que llevó al peor junio a nivel liquidación desde 2009, se le sumó la creciente demanda importadora. El problema no es menor: junio era el mes en el que se debían acumular dólares y durante julio el Gobierno deberá afrontar vencimientos en moneda dura por más de USD3.600 millones, a lo que se le suman los primeros pagos del Bopreal Serie 2.
Entre el lunes y el martes de esta semana, el volumen de operaciones en el MULC, un indicador de la oferta exportadora, promedió los USD242 millones, un número bajo en comparación a los que mostró la semana pasada, mientras que el BCRA se hizo de apenas USD52 millones.
La pérdida de capacidad de compra del BCRA fue consecuencia, según analistas, de problemas tanto en la oferta como en la demanda. Por el lado de la oferta sobresalió la poca liquidación del campo. Según datos de CIARA y CEC, en junio las empresas del agro liquidaron USD1.977 millones: una baja mensual del 24%.
El analista agropecuario Javier Preciado Patiño comentó que si se descuenta junio del año pasado, en donde coincidió la sequía y el fin del tercer dólar soja, este fue "el peor junio desde 2009". Comentó que el acumulado del primer semestre fue de USD11.022 millones: "Por debajo de los promedios de las administraciones anteriores".
En su opinión, esta baja fue por la convergencia de varios factores: "Caída de precios internacionales, 20% de las divisas que no entran al Banco Central por el blend, y la brecha de los dólares que se volvió a ampliar en junio". Y consideró que "el productor de soja tiene en el presente un precio ofrecido en pesos apenas por encima de lo ofrecido en diciembre, tras la devaluación".
Dante Romano, investigador de la Universidad Austral, indicó que "la comercialización a precio por parte de productores se ha detenido. En soja lo trillado está a resguardo, en silobolsas o entregado a fijar, y la incertidumbre sobre el volumen de maíz que se recolectará demora las decisiones".
Desde su perspectiva, este freno fue producto de la falta de certezas por parte del gobierno respecto al rumbo de la política cambiaria. "Con tanta incertidumbre, resulta razonable la actitud del productor de reducir el ritmo de ventas a precio, con el fin de esperar un panorama más claro", concluyó. En esta línea, el último Índice de Confianza del campo que elaboró la casa de estudios halló que el 73% de los productores no considera que actualmente sea un buen momento para invertir.
El aumento de las importaciones y el pago de las deudas
Por el lado de la demanda, aparece el mayor acceso de los importadores al mercado de cambios. PPI explicó que "por más que el esquema posdatado de acceso al MULC siga vigente, las importaciones ya habrían hecho piso y sólo tienen para acelerarse desde los niveles actuales ante una economía que comienza a recuperarse lentamente".
A eso se le suman los pagos de energía, producto de la estacionalidad. El viernes pasado, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, reconoció que es "probable" que el tercer trimestre cierre con USD3.000 millones de reservas menos. "Es normal en los inviernos en Argentina", comentó el titular del BCRA.
Mientras tanto, el gobierno deberá hacerse cargo este mes de una nueva tanda de vencimientos en moneda dura. Según estimaciones de la OPC, el Central deberá utilizar USD3.600 millones en reservas, entre pagos al FMI y bonistas privados. A eso se le sumará el primer pago de los Bopreal Serie 2 que, entre julio y diciembre, implicará pagos por USD1.170 millones, de acuerdo a estimaciones de Delphos.