Milei hizo del Presupuesto una cuestión personal y se pone al frente de la negociación
"Vetaremos todos los proyectos que atenten contra el equilibrio fiscal", adelantó el presidente a la oposición.
En una maniobra inédita que busca interpelar al Congreso cara a cara, Javier Milei presentó este domingo el Presupuesto 2025, con el equilibrio fiscal como eje de su discurso, bajo la expectativa de delimitar el terreno de la discusión que el oficialismo deberá dar en las próximas semanas para defender el texto que contiene 75 artículos.
La decisión del presidente de ser el primero de La Libertad Avanza en defender el proyecto en el recinto no obedece sólo a una estrategia comunicacional -no hay registro de que otro jefe de Estado hiciera algo similar-, sino también y casi principalmente a la necesidad de intervenir directo en el ámbito parlamentario para reunir las voluntades que necesita para aprobar la ley.
Ante 120 diputados, Milei dedicó gran parte de su discurso -que duró 42 minutos- a defender su gestión y los recortes en las diferentes áreas del Estado. "Hemos hecho el ajuste más grande de la historia de la humanidad". Y puntualizó: "Vetaremos todos los proyectos que atenten contra el equilibrio fiscal".
"No hay nada , nada, nada más empobrecedor para los argentinos que el déficit fiscal", afirmó. Y continuó: "No hay nada más que enriquezca a un político que el déficit fiscal".
A Milei, los votos no le sobran. Aunque la oposición "dialoguista" admite por lo bajo que no dejará sin Presupuesto al Gobierno, el mandatario desconfía. Como mínimo, teme que los legisladores opositores miren con lupa cada planilla y cuestionen los recursos que se le destinarán a algunas áreas claves, como Educación, Salud y asistencia social. No desconoce que los gobernadores aprovecharán para negociar algunas partidas para sus distritos, a quienes les advirtió que es necesario que "hagan un ajuste por 60 mil millones de dólares".
Como antesala de lo que será este debate, el presidente ensayó ponerse al frente de las negociaciones con los diputados y senadores más amigables en la previa de votaciones importantes. En la Cámara baja, le rindió sus frutos: consiguió blindar el veto a la ley de movilidad jubilatoria, con la ayuda del PRO, el MID, cinco radicales a los que logró coptar, los tres tucumanos que responden al gobernador Osvaldo Jaldo, Innovación Federal -que antes votó a favor y luego se abstuvo- y algunos bloque provinciales. En el Senado, no resultó suficiente para evitar que se convirtiera en ley el financiamiento universitario, ni para que se rechazara el DNU que le otorgaba 100 mil millones de pesos a las SIDE.
En su búsqueda por alcanzar el déficit cero y achicar el Estado, como volvió a remarcar desde el atril, ubicado a unos metros del estrado del hemiciclo, Milei decidió dejar en claro frente a los legisladores que el Presupuesto 2025 tiene su firma, es decir, que es mucho más que una propuesta ideada desde el Palacio de Hacienda.
¿Es lo mismo decirle que no al Presupuesto de un presidente que al de un Gobierno? En términos concretos sí, pero simbólicamente no y Milei lo sabe. Él todavía goza de mayor apoyo que sus políticas y su gestión.