Morales lanzó su candidatura con promesas de orden y un amplio respaldo del radicalismo y Elisa Carrió
El gobernador de Jujuy destacó en varios tramos de su discurso que la dirigente social Milagro Sala está presa y le pidió a la vicepresidenta, Cristina Kirchner, que "se vaya "a su casa".
Con las tensiones políticas en Juntos por el Cambio como trasfondo, el titular de la UCR y gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, lanzó esta tarde su candidatura presidencial en el Teatro Gran Rex, acompañado por los principales dirigentes del radicalismo. Como eje de su discurso, planteó que es necesario que vuelva el "orden" a la Argentina, se ufanó de que la dirigente social Milagro Sala está presa y le pidió a la vicepresidenta, Cristina Kirchner, que deje de "intervenir" y se vaya "a su casa". A medida que el teatro ubicado en la calle Corrientes se poblaba de referentes y militantes radicales, Morales se reunía en uno de los camarines con la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, -también candidata a presidenta-, el diputado de ese espacio Maximiliano Ferraro, la legisladora provincial Maricel Etchecoin y el concejal de por la Matanza Héctor "Toty" Flores. Hasta ahora, ningún otro dirigente de Juntos por el Cambio había logrado un apoyo tan explícito por parte de la dirigente chaqueña. En las primeras filas, se acomodaron el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, y su par de Mendoza, Rodolfo Suárez; y el senador radical Alfredo Cornejo, quienes en el último tiempo se alejaron de Morales y se acercaron a la titular de PRO, Patricia Bullrich. Como estaba previsto, también participaron los diputados Mario Negri, Julio Cobos, Martín Tetaz, Rodrigo de Loredo, Ricardo Buryaile, Fernando Carbajal y Gabriela Lena; y los senadores Martín Lousteau y Luis Naidenoff. Morales recién se subió al escenario dos horas y media después del horario al que estaba convocado el acto. A las 19.20, después de una puesta en escena que incluyó videos y un quinteto de cuerdas que interpretó el himno nacional, el presidente de la UCR cuestionó el último índice de inflación del 6,6% y remarcó que hay "un país patas para arriba cuando hay un Estado paralelo", "cuando se cortan rutas y se restringe derechos", "cuando la inseguridad y el narcotráfico andan a sus anchas", "cuando un grupo de delincuentes en nombre de la comunidad mapuche usurpa tierras y comete delitos" y "cuando cambian las reglas de juego". "Los valores están patas para arriba cuando el presidente (Alberto Fernández) va a visitar a Milagro Sala, exponente de la corrupción", remarcó Morales, quien se encargó de destacar en varios tramos de su discurso que la dirigente social está presa por "corrupta". En ese sentido, dijo que hay que terminar "con los indultos para los corruptos y los femicidas" y subrayó que "hay que terminar con los fueros en la política" porque "si no hubiera fueros, Cristina Kirchner estaría presa". "Cristina dejá de intervenir en la política y andate a tu casa", soltó el gobernador de Jujuy. También sostuvo que Alberto Fernández es "el peor presidente de la historia de la República Argentina, sin liderazgo ni rumbo" y que "el desafío no sólo es cambiar el gobierno, sino poner fin a un ciclo". En uno de los momentos más encendidos de su diatriba, Morales planteó que es preciso que vuelva el "orden" y el "liderazgo" a la Argentina. " Voy a afrontar y perseguir a los delincuentes, hay que tener coraje para eso", remarcó. El mandatario jujeño evitó referirse al resto de los dirigentes de la alianza opositora que integra, sin embargo, casi al final de la presentación, sostuvo que "el desafío es consolidar Juntos por el Cambio" y puntualizó que la UCR es "la energía" de la coalición y que le aporta "federalismo".bu