Ola de robos de materiales de construcción causa perjuicios millonarios en Europa
Aumento de los costos y demoras en la terminación de los proyectos son dos de las consecuencias del fenómeno, que es calificado como “epidemia” por fuentes del sector.
El robo de materiales como cobre, cables, gasoil y baterías en obras en construcción causa pérdidas por 1.500 millones de euros anuales en Europa, según un estudio privado cuyas cifras reflejan los costos tanto de los bienes sustraídos como de los retrasos que el fenómeno provoca en las obras.
El Barómetro del Crimen en la Construcción 2024, realizado por la compañía BauWatch, subraya que un 75% de los trabajadores encuestados cree que hubo un aumento de ese tipo de delitos, mientras que un 20% admite haber enfrentado robos de materiales en sus proyectos en períodos de “pocos meses ”. En tanto que siete de cada diez personas (62%) consideran que los delitos se han sofisticado en los últimos años.
La modalidad viene escalando de manera significativa en España, afectando al sector de la construcción y otros ámbitos productivos, asegura el medio elEconomista. Al respecto, el director general de BauWatch España, Ignacio González, advirticó que el fenómeno representa una “epidemia” para las empresas del sector, que enfrentan pérdidas y retrasos en sus proyectos a medida que los materiales de construcción se encarecen y se vuelven más atractivos para el mercado negro.
Retrasos y sobrecostos
Las consecuencias económicas se reflejan principalmente en los retrasos, con un 30% de los encuestados que reporta demoras en las obras por incidentes de inseguridad. De estos, el 25% informa parálisis de más de un mes, en tanto que en el 8% de los casos, las actividades en el sitio de obra debieron frenarse por completo. Según Cornerstone Projects, proveedor de servicios en el sector, ese tipo de retrasos puede representar entre el 10% y el 50% del costo total de un proyecto, afectando directamente los resultados financieros de la obra y afectando la reputación de las empresas.
La publicación cita el ejemplo de un proyecto de viviendas unifamiliares en Madrid, en el que el robo de materiales y maquinaria (cables de cobre, gasoil y otros) generó un retraso de cinco meses, haciendo que suban los costos y afectando el calendario del proyecto
Características
Los robos en la construcción pueden dividirse en tres categorías principales: robos oportunistas, hechos de bandas organizadas y delitos internos. Los robos oportunistas —que representan el 50% de los casos— se centran en materiales de fácil acceso como cables y combustible, mientras que las bandas organizadas (que representan 20% del total de los robos) actúan principalmente de noche, haciéndose pasar por trabajadores del proyecto. En tanto, los delitos internos (otro 20% de las sustracciones) involucran al personal propio o subcontratado, aprovechando el flujo de trabajadores externos en las obras para sustraer materiales.
“Una de cada cinco personas involucradas en estos robos es parte del personal interno, lo que complica aún más la situación en el sector”, explica González, quien enfatiza el nivel de organización y sofisticación que han alcanzado las bandas en los últimos años.
Lo más buscado
El cobre encabeza la lista de los materiales más robados, en gran medida por su alto valor en el mercado negro y su importancia en el contexto de la transición energética, ya que se usa en turbinas eólicas, paneles solares y vehículos eléctricos. Asimismo, el cableado y el gasoil se encuentran entre los bienes más codiciados por los delincuentes, quienes en muchos casos actúan en áreas expuestas, como proyectos ferroviarios o de telecomunicaciones.
El impacto económico de los robos varía: la mayoría de los hechos se estiman entre 1.000 y 2.000 euros, aunque un 10% de los casos eleva esta cifra a entre 5.000 y 10.000 euros. Ante esta problemática, cada vez más empresas optan por reforzar sus medidas de seguridad, implementando tecnologías como videovigilancia, drones y sistemas de alarma. Un 29% de las empresas en el sector revisa estas medidas a diario, mientras que un 17% lo hace mensualmente y apenas un 1% reporta no tomar precauciones de seguridad en sus obras.