OpenAI vale USD 86.000 millones: los empleados podrán vender acciones
OpenAI se posicionó cómo una de las empresas de Inteligencia Artificial más valiosas del mundo. Qué sigue para la compañía
La empresa creadora de ChatGPT, OpenAI, que recientemente recibió demandas por usar articulos de New York Times y de Microsoft, otorgó un valor de USD 86.000 millones a la compañía, y permitirá a sus empleados vender acciones.
La nueva valoración de oferta convirtió a OpenAI en una de las empresas de creación de inteligencia artificial (IA) más valiosas del mundo.
La compañía que liderará la operación sería Thrive Capital, la firma de capital de riesgo dirigida por Josh Kushner, aunque tanto desde esta compañía como desde OpenAI no ofrecieron comentarios al respecto.
El aumento del valor se produce más de un año después de que la empresa lance al público ChatGPT, el chatbot que desató un frenesí de IA en Silicon Valley, con gigantes tecnológicos, inversores y startups compitiendo por hacer avanzar la tecnología.
En paralelo, la empresa debate la obtención de nuevos fondos que podrían situarla en una valoración que supere los USD 100.000 millones.
La vuelta de Altman, ventas y recaudacionesLa venta de acciones de la empresa estaba prevista para el año pasado, pero se retrasó tras el despido del CEO de OpenAI, Sam Altman, en noviembre. Poco después, la empresa volvió a contratar a Altman y está en proceso de nombrar un nuevo consejo de administración.
Altman trabaja actualmente en la recaudación de miles de millones de dólares para aumentar el suministro mundial de chips informáticos de última generación.
OpenAI fue hasta ahora líder, con acuerdos para conseguir USD 13.000 millones de Microsoft Corp., además de financiación de otros inversores.
A principios de esta semana, OpenAI presentó Sora, un generador de texto a vídeo capaz de producir videoclips cinemáticos a partir de mensajes de texto.
Sora utiliza algoritmos de aprendizaje profundo y procesamiento de lenguaje natural para entender el contexto y los detalles específicos de las instrucciones dadas, que le permiten una personalización sin precedentes en la creación de vídeos.
El proceso comienza cuando el usuario introduce un texto descriptivo del vídeo que desea crear. Sora analiza este texto, identifica los elementos clave como el tema, el tono, los personajes, y la ambientación.
Tras el procedimiento, la IA emplea una base de datos extensa y modelos generativos para seleccionar imágenes, clips, y sonidos que se ajusten a la descripción y unifica todo en un vídeo visualmente atractivo.
La llegada de Sora al mercado ofrece múltiples ventajas como:
Eficiencia y ahorro de tiempo: La capacidad de generar vídeos directamente desde texto elimina numerosos pasos en el proceso de producción y permite a los creadores materializar sus ideas rápidamente. Personalización: Con Sora, los usuarios pueden especificar detalladamente cómo quieren que sea su vídeo, lo que abre la puerta a una personalización más que especifica. Accesibilidad: Esta herramienta democratiza la creación de contenido audiovisual, haciendo posible que individuos y empresas sin conocimientos técnicos avanzados en edición de vídeo puedan producir materiales de alta calidad.