Las exportaciones pueden aumentar 60%

Optimismo de AmCham: "A la Argentina le van a sobrar dólares", pronosticó Díaz

“Ningún inversor que tenga bonos soberanos puede pensar que la Argentina no los va a pagar”, aseguró el CEO de AmCham, quien destacó el apoyo del Tesoro de Estados Unidos

La Argentina no presentará riesgos de incurrir en una cesación de pagos en los próximos diez años porque “le van a sobrar los dólares” con un nivel de exportaciones que solamente con los sectores de agronegocios, energía, minería y economía del conocimiento alcanzará a UD 128.000 millones para el 2033, aproximadamente un 60% más que el promedio de los últimos años.

El pronóstico fue formulado por el CEO de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), Alejandro Díaz, quien advirtió que para que se cumpla se deberán remover una serie de obstáculos tanto transversales a toda la economía como específicos de algunos sectores, como la ley de 26.639 de Preservación de Glaciares para la minería y la de Patentes en el caso de la agricultura.

 

Elecciones

 

En diálogo con el periodismo luego de disertar en la apertura de la tercera edición del AmCham Trade & Investment Conference, Díaz evaluó como “muy positivo” el resultado electoral del 26 de octubre, con un desempeño del oficialismo que constituyó “claramente una sorpresa” y que desde una perspectiva empresaria “permite probablemente una aceleración en las transformaciones que la Argentina necesita para estabilizar a largo plazo la macroeconomía”.

“Hoy se estabilizó uno de los indicadores, que es la inflación, pero claramente se necesita estabilizar la economía real, fomentar incentivos para la inversión, un recupero del empleo privado”, planteó, al tiempo que avanzar en esos terrenos, luego del resultado electoral “está más transparentado como mucho más posible”.

Díaz reconoció que todo dependerá de la “articulación en el Congreso” y puso de relieve a la reunión del presidente Javier Milei con los gobernadores como “el comienzo de un proceso de diálogo y consenso que va a ser determinante a la hora de consolidar las transformaciones que necesita la Argentina”.

 

Un apoyo de largo plazo

 

Por otra parte, señaló que “de acuerdo con las charlas” que la cámara viene sosteniendo con funcionarios de los dos países, la asistencia financiera del Tesoro de Estados Unidos no estaba condicionadas a las elecciones legislativas sino que primó “una visión de largo plazo”, más allá de que “por supuesto había una preferencia para que la elección fuera muy positiva para la administración del presidente Milei”.

“La participación del Tesoro americano no la he visto no solo con la Argentina, sino en la historia de los últimos 30 años delos Estados Unidos y eso demuestra el alineamiento que tienen ambos países”, destacó.

 Con ese apoyo, “ningún inversor que tenga bonos soberanos puede pensar que la Argentina no le va a pagar”, resaltó, para agregar que la decisión de Scott Bessent “removió un riesgo”.

 

En ese sentido, señaló algo “inédito” como la caída de 400 puntos básicos del riesgo país luego de los comicios.

Asimismo, recomendó analizar las sucesivas licitaciones de bonos reconociendo que “todos los países del mundo hacen roll over del su deuda y no existe uno que la pague con reservas, salvo Egipto y muy pocos otros”.

“Pero para rollear la deuda hay que encontrar un mercado que esté dispuesto a aceptar los bonos y para eso, el mercado tiene que tener confianza en que se van a pagar, especialmente en especialmente en el mercado secundario”, explicó, para sustentar la asistencia financiera de Estados Unidos.

 

 

Los riesgos a largo plazo

 

Al respecto, se le preguntó a Díaz si el país estará en condiciones de hacer frente a esos compromisos en el margo plazo.

“Depende del horizonte de tiempo que se fije; para los próximos dos años, diría que el riesgo es muy bajo porque tenemos el soporte para hacerlo. Si me hablan a diez años, no tengo dudas, a la Argentina le van a sobrar los dólares”, enfatizó.

Para fundamentar su optimismo, se remitió a “cálculos que dicen que puede haber exportaciones solamente en cuatro sectores -agronegocios, economía del conocimiento, minería y petróleo y gas- de alrededor de USD 128.000 millones”.

 

“Con USD 128.000 millones, la balanza comercial no debería ser solo superavitaria, no debería haber problemas de tener dólares y hasta podríamos ir hacia una convertibilidad”, estimó.

 

Los obstáculos a remover

 

Las expectativas de crecimiento de las exportaciones y de la actividad económica, al menos de los sectores señalados, estarán condicionadas a la “remoción de múltiples obstáculos” que dividió en “dos niveles”.

“Un nivel es el de los obstáculos estructurales o transversales, que afectan a todos los sectores en general, excepto el del conocimiento”, entre los que identificó a tres: la infraestructura, el transporte y la carga tributaria.

La necesidad de incrementar las exportaciones en los dos primeros llevó a Díaz a preguntarse si esa tarea la va a realizar el sector privado o el público, destacando que en muchos países es la iniciativa privada la que “opera como explorador o explotador del recurso, que luego cobran como si fuera un peaje para una ruta”.

 

En el caso de los impuestos, sostuvo que “tiene que ser un factor que también sea revisado, no solamente en la simplificación sino también bajar fuertemente la carga tributaria”.

“Y ahí la pregunta es si el gobierno argentino va a empezar a revisar la informalidad, algo difícil”, admitió, ya que “hay que incorporar, penetrar a un mundo que hoy no está tributando”.

 

Minería y agro

 

En lo que respecta a los obstáculos específicos por sector, cuestionó aspectos de la ley de Glaciares como “la gran barrera regulatoria” para el desarrollo de la minería, “junto con la normativa del ‘Compre local’ de las provincias”.

“El concepto periglaciárico de esa ley de hace varios años limita la exploración en zonas que claramente no son preglaciáricas desde el punto de vista de la minería; no estamos hablando de hacer una extracción en el Perito Moreno”, aseguró, para rematar diciendo que “esa indefinición del concepto periglaciárico es una gran limitación”.

 

Al abordar las limitaciones al agro, Díaz indicó que “hoy hay una fuerte limitación de productividad por no tener las patentes, lo que ha inhibido a muchas de las empresas para localizar  nuevos desarrollos en la Argentina”.

“Paraguay, Uruguay o Brasil tienen una productividad que no depende exclusivamente de la inversión sino de la tipología de semillas que cada empresa ha decidido implementar”, expresó.

 

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