Pesce quiere incentivar a las alimenticias para que produzcan y exporten más
Miguel Pesce cree que debería exportarse más, pero aumentando la producción para lograr un equilibrio con el mercado interno. Las empresas podrían acceder a un cupo de divisas para el pago de dividendos, deudas con acreedores o adelanto de importaciones
El presidente del Banco Central, Miguel Pesce, negociará con las mismas fabricantes de alimentos bajo el radar de Comercio interior para convencerlas de que exporten más, pero también que incrementen su producción y así evitar faltantes de bienes bajo Precio Cuidados. ¿La zanahoria? La posibilidad de acceder a un cupo de divisas para el pago de dividendos, deudas con acreedores o adelanto de importaciones. Este instrumento de acceso a los dólares a partir de un incremental de exportaciones se implementa desde el año pasado y ya fue utilizado por 13 empresas entre cerealeras, automotrices, mineras y petroleras.
Desde la autoridad monetaria manejan un dato: un camión de aceite de girasol colocado en Paraguay deja una rentabilidad de 40.000 dólares de ganancia. El empresario opta por esta rentabilidad en vez de volcar la producción a Precios Cuidados. Para Roberto Feletti, secretario de Comercio interior, debería mejorarse el abastecimiento interno sin tanta exportación. Pesce cree que debería exportarse más, pero aumentando la producción y así lograr un equilibrio con el mercado interno.
“El objetivo es que cuando el trabajador vaya a la góndola, encuentre el producto que desea comprar al precio adecuado”, indicaron a BAE Negocios desde el Banco Central. Para incentivarlas a que aumenten sus volúmenes de producción, desde la autoridad monetaria piensan tentarlas con la posibilidad de acceder a divisas en caso de que incrementen sus exportaciones de un año al otro.
El cupo de acceso a divisas se implementó el año pasado, sobre la base de las exportaciones de 2020. En total, fueron 13 empresas que accedieron a este beneficio. En conjunto, incrementaron exportaciones por 1427 millones de dólares y accedieron a un cupo de divisas por 113,2 millones.
Del cupo disponible, ya utilizaron USD96,2 millones utilizado de la siguiente manera: pago de deudas financieras (32,1 millones), pagos de servicios a vinculadas (31,1 millones), pago de utilidades (32,6 millones) y pago diferido de importaciones (0,4 millones).
Esta regulación persigue varios objetivos. Todo lo que ahora no se permite pagar, en algún momento se deberá permitir, sostienen en la autoridad monetaria. Por lo tanto, ir liberando estos pequeños cupos descomprime esa situación y envía una señal de cierta normalización de la macroeconomía. Al menos es lo que piensan desde la conducción del BCRA.
“A la vez, desarticula un argumento de cepo ideológico o aislamiento del mundo, es decir regulamos la balanza cambiaria en función de la disponibilidad de reservas, privilegiando la actividad económica y premiando a los que incrementan exportaciones”, explicaron a este diario.
Con este instrumento bajo el brazo, Pesce pretende sentarse a negociar con las grandes fabricantes de alimentos con las que ya se viene reuniendo – Arcor, Morixe, Molinos, entre otras- y aunar esfuerzos, aunque sea de manera tácita, con Comercio interior para alcanzar el objetivo del pleno abastecimiento de los productos incluidos en Precios Cuidados.