Pese a los 21 meses de recesión, Lacunza defendió el legado de Cambiemos

Afirmó que “más allá de las visibles sombras”, en el balance “también hay algunas luces”

El ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, destacó las bondades de la herencia económica que dejará Cambiemos. Eso pese al crecimiento de la pobreza, la devaluación y la caída de la actividad económica. Afirmó que si bien los datos negativos tienen mucha resonancia, también existen algunos positivos que no se conocen. Remarcó que el déficit primario se acercó al 0% y que, tras la devaluación, se espera superávit de cuenta corriente para el 2020.

Lacunza utilizó una frase para resumir el legado que dejará su Gobierno: "El termotanque tiene más agua caliente pero hay más gente con frío". De esa forma intentó destacar que, pese a los siete trimestres ininterrumpidos de recesión y la consecuente suba de la pobreza, la reducción del déficit primario y el potencial superávit externo en estos últimos cuatro años permitirán que la próxima gestión no necesite endeudarse en la magnitud en la que lo hizo la actual.

También en clave metafórica, Lacunza apeló a una comparación entre cosecha y siembra, en donde la cosecha serían los resultados económicos tangibles (empleo, pobreza, actividad e inflación) y la siembra una creación de condiciones a futuro. Afirmó que la cosecha que deja el Gobierno es más pobre que la esperada y sostuvo que, sin embargo, la siembra dejó cosas positivas.

"Exagerar las luces y las sombras es poco conducente. La cosecha es visible. En términos de bienestar fue menor a lo esperado, con recesión en tres de cuatro años. La pobreza pasó de 30% a 35%. La inflación de 30% a 55%. En cuanto al mercado laboral es más difícil ser preciso. La falta de indicadores no es fácilmente sustituible por las mediciones de los privados", dijo.

Y agregó: "La siembra y la cosecha no son simultáneas. En cuanto a las raíces más estructurales de la economía, pasamos de déficits gemelos a equilibrios gemelos. Hemos bajado la presión impositiva en tres puntos del PBI. El consolidado de las provincias tiene superávit fiscal, y en el flanco externo hay tendencia al equilibrio de la cuenta corriente y dólar competitivo".

Lacunza se basó en los datos de déficit primario y déficit de cuenta corriente, y además reivindicó lo ocurrido por el lado del endeudamiento. En cuanto al rojo primario, destacó que en 2015 se recibió uno de 3,8% y que se entregará uno de 0,5% en diciembre. Al respecto, entre privados hay consenso absoluto de que el 0,5% resultará incumplible y que el rojo rondará el 1%.

 

Otra cuestión que remarcan los analistas es que el resultado primario del 2019 estará retocado por la privatización de las participaciones accionarias del FGS en distintas empresas y de dos centrales térmicas. De hecho, considerando un escenario base sin privatizaciones durante 2020, el Instituto de Trabajo y Economía de la Fundación Germán Abdala (ITE-FGA) espera un rojo de 1,6% del PBI el año que viene.

Además destacó que el déficit primario, en pesos, recibido por la gestión Cambiemos venía con una inercia difícil de revertir y que por eso tuvo que incurrir en el endeudamiento en dólares. En ese sentido afirmó que desde 2016 la decisión fue atacarlo en forma gradual en lugar de aplicar un shock. Los números mostrados ayer por Lacunza dieron cuenta de que, en los primeros dos años, en lugar de gradualismo en el ajuste, lo que hubo fue quietud: en 2017 el déficit primario seguía en un idéntico negativo de 3,8%. Ya en 2018, a partir del ingreso del FMI y con un ratio deuda/PBI que ya se había disparado, sí se aplicó una terapia de shock que lo redujo a 2,3% en 2018 y al 0,5% o 1% esperado para 2019.

Acerca del ratio deuda/PBI el ministro saliente mostró que, dejando de lado las obligaciones intra sector público, saltó desde 22,5% hasta 53,6%. Respecto al equilibrio de cuenta corriente proyectado hacia 2020, la pregunta es qué ocurrirá cuando la actividad reactive y las importaciones vuelvan a crecer.

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