Plan Bonex: qué fue y por qué Massa advirtió sobre la propuesta de Milei
Sergio Massa dijo que Javier Milei propone un Plan Bonex. La medida económica se aplicó en Argentina durante el menemismo. Qué es el Plan Bonex
Luego de las PASO 2023, el candidato presidencial de Unión por la Patria (UxP), Sergio Massa, cuestionó la dolarización de la economía argentina que propone el líder de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei. Lo acusó de querer implementar el llamado "Plan Bonex", una estrategia económica realizada por el gobierno de Carlos Saúl Menem en 1989.
“Lo que Milei dijo, para que lo entienda el ciudadano común y espero que los bancos alerten a sus clientes, es que si él es presidente va a haber un Plan Bonex. Cuando describe cómo trata los pasivos del Banco Central y a las Leliq, lo que está diciendo es ‘voy a manotear el dinero de los ahorristas’. Ahora ellos están acostumbrados a hacerlo, porque ese fue el origen de la crisis del 2001, afirmó el ministro de Economía en una entrevista brindada este miércoles en TN.
Para Massa, uno de los ejes de la propuesta de Milei se asentaría en darle bonos a los ahorristas, tal como se efectuó bajo la administración de Menem, en un contexto hiperinflacionario.
El plan Bonex, abreviación de “BONos EXternos”, fue una medida económica implementada en Argentina durante el gobierno de Menem a fines de 1989, después de su asunción anticipada. Fue una de las iniciativas con las que el expresidente buscaba estabilizar la economía y controlar la hiperinflación de aquel momento: 5.000% anual y una devaluación de casi 80% en diciembre de ese año.
El programa involucró un canje de depósitos, mayoritariamente a plazos de 7 o 30 días, según lo estipulado en el Decreto de Necesidad y Urgencia N°36/1990 y firmado por el entonces ministro de Economía, Antonio Erman González.
Frente a las protestas presentadas por los ahorradores afectados, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en su fallo conocido como “Peralta”, determinó que la situación de emergencia justificaba la acción gubernamental.
La intención de la gestión menemista era disminuir la cantidad de australes en circulación para evitar que se destinaran a la compra de dólares y desarmar una gran cantidad de vencimientos de plazos fijos.
Sin embargo, ese movimiento implicó una colocación indiscriminada de títulos públicos. En ese momento, los depósitos de plazo fijo a 30 días se pactaban con tasas del 400%. De esta manera, el Gobierno concretó un canje compulsivo de todos los plazos fijos que superaran el millón de australes a cambio de bonos (denominados Bonex 89) bajo legislación extranjera que vencían en 1999.
Antes de la llegada de Erman González a Economía para implementar el Bonex 89, Javier González Fraga fue presidente del Banco Central. El economista explicó que en aquel contexto hiperinflacionario, “el país tenía un serio problema cuasifiscal (intereses pagados por el BCRA) porque la autoridad monetaria colocaba Letras del Tesoro que tenía por financiamiento del déficit y retribuía encajes muy altos en los depósitos con tasas altísimas".
"Mi propuesta era realizar un fuerte ajuste fiscal y me oponía a la idea de la reprogramación de depósitos”.
Según González Fraga, el Bonex significó “un tremendo shock deflacionario que paralizó la economía, ya que los Bonex cotizaban al 30%, por lo que el público perdió el 70% de sus ahorros y de su liquidez. Y entonces empezaron a introducir excepciones, que provocaron un rebote inflacionario, además de arbitrariedades y corrupción”.
Como el Bonex no prosperó y los tenedores de plazos fijos perdieron para resguardar sus ahorros, se precipitó la renuncia de Erman González, en enero de 1991, tras una aceleración inflacionaria en 1990.
Al funcionario lo sucedió Domingo Cavallo, quien ejecutó el Plan de Convertibilidad, que establecía una relación cambiaria fija entre la moneda nacional y la estadounidense, a razón de 1 dólar estadounidense por cada 10.000 australes o posteriormente un peso convertible.
Milei explicó que "hay varias metodologías para dolarizar. Por ejemplo, nosotros nos sentamos con fondos de inversión de alto riesgo y están dispuestos a poner los 30 mil millones de dólares".
"El riesgo más importante que tiene la economía argentina es el riesgo de moneda. Además, como usted va a estar haciendo un programa de estabilización exitoso, porque va a ser creíble, porque no va a poder volver atrás de la dolarización, va a lograr que ese programa sea expansivo", comentó.
Y agregó: "En el lapso donde se dolariza la economía, que puede ser entre 9 y 24 meses, implica que los bonos van a subir más del 100% por lo menos, entonces va a tener una ganancia de capital fenomenal."
Luego, analizó: "Supongamos que los bonos están en 30, suben hasta 60. Le ponemos un Cap a la ganancia. De 60 a 40, toda esa ganancia, usted la puede utilizar para bajar la deuda del Estado".
Esta semana, el líder libertario incorporó al economista Emilio Ocampo a su equipo, luego de que lo contactaran del espacio para solicitarle que "lo asesorara en temas relacionados a la dolarización".
"Si Milei fuera presidente y quisiera dolarizar, tiene que hacer a un precio cercano al tipo de cambio libre, que no sabemos cuál es porque hay dieciocho tipos de cambios distintos", sostuvo Ocampo.