Por el fuerte salto de la Canasta Básica, 27% de los porteños son pobres
En el segundo trimestre, el 21,3% de los hogares en la Ciudad de Buenos Aires quedó debajo de la línea de pobreza, la marca más alta desde la pandemia
Las estadísticas porteñas dieron a conocer este viernes la incidencia de la pobreza y la indigencia en el segundo trimestre: con un fuerte salto interanual, 21,3% de los hogares y 27% de las personas que habitan la Ciudad de Buenos Aires no llegaron con sus ingresos a cubrir la Canasta Básica Total, es decir quedaron debajo de la Línea de Pobreza. La cifra enciende alarmas porque, pese al muy bajo desempleo y a la asistencia social, los datos son los más altos desde la pandemia.
Puntualmente, se trata de la segunda marca más alta para dicho trimestre desde que el Gobierno de la Ciudad inició su propia medición hace 8 años, a excepción del 26,1% de los hogares alcanzado 2020. De hecho, la cantidad de hogares bajo la línea de pobreza duplica a al 10,7% de igual trimestre de 2015. Con un avance de 5,5 puntos porcentuales es también el salto más alto entre trimestres consecutivos a excepción del registrado por la implementación del Aislamiento Social Preventivo Obligatorio (ASPO), que fue de 8,9 puntos. Con un agravante adicional: los datos del segundo trimestre y del cuarto trimestre tienen tendencia a la baja por el impacto del aguinaldo sobre el ingreso de las familias.
La indigencia, por su parte, también avanzó fuerte en la Ciudad. El porcentaje de la población que no consiguió cubrir la Canasta Basica Alimentaria pasó del 7,5% al 10,2% de la población entre el segundo trimestre de 2022 e igual período de este año. Medido sobre los hogares, el salto fue del 5% al 7,5%, es decir de un 50%. En otras palabras, uno de cada diez porteños volvió a ser indigente, como a fines de 2020.
“A pesar de que el empleo en la Ciudad está alcanzando un nuevo récord, la expansión de los ingresos no resulta suficiente para mantener las condiciones de vida de la población en los niveles del año anterior. Los aumentos en los ingresos laborales y no laborales quedan muy por debajo de la suba de los precios. Al interior de los primeros, la pérdida de ingresos reales se da en todas las categorías ocupacionales”, detalló el informe de la Dirección de Estadísticas y Censos de la Ciudad.
“Las condiciones de vida de los hogares de la Ciudad se deterioran en forma generalizada, afectando el acceso a las canastas básicas y reduciéndose el peso de los sectores medios y acomodados”, agregó el reporte. En efecto, los hogares no pobres, pero “vulnerables” también se incrementaron en el segundo trimestre al pasar del 7,3% al 12,2% en el transcurso de un año, mientras que los hogares de “clase media frágil” se mantuvieron casi invariables al pasar del 9% al 8,8%.
Por consiguiente, la caída más fuerte se registró en la clase media que paso de estar compuesta por el 56,2% de los hogares al 49,4%. De estos 6,6 puntos, la mayor caída se vio entre el primer y el segundo trimestre de este año (3,7 puntos), también la más pronunciada desde que se decretó el ASPO. Por su parte, los “sectores acomodados” se contrajeron del 10,3% al 8,3% de los hogares.
Cuantificada sobre las personas, la clase media se redujo 5,7 puntos porcentuales en un año hasta el 45,1% de la población porteña y la clase media frágil paso del 10% al 9%. En tanto que, dentro de los sectores acomodados, cayó la cantidad de integrantes: del 7,9% de los porteños al 5,9%.
El dato trimestral de la Ciudad anticipa, como consignó BAE Negocios, una suba en la incidencia de la pobreza a nivel nacional por encima del 40%, incluso previa a la devaluacion y el recalentamiento de la inflación. El miércoles próximo, el Indec dará a conocer su medición semestral para todo el país. Al fin y al cabo, la Ciudad es de los distritos más ricos de todo el país.
Precisamente con los datos de los dos primeros trimestres del año, las estadísticas porteñas consolidaron el dato semestral para hacerlo comparable con la serie del Indec. Conforme a este criterio, en la Ciudad en la primera mitad del año, la pobreza en hogares llegó 18,6% y al 24,4% de la población. Y la indigencia abarcó al 6,5% de los hogares y al 9,3% de las personas.
De esta forma, en la primera mitad del año se observó “un importante incremento en los estratos indigente (2,6 pp) y vulnerable (4,0 pp) y reducciones en los estratos frágil, medio y acomodado (1,3 pp, 2,2 pp y 2,8 pp respectivamente. El estrato en condición de pobreza no indigente mantiene su incidencia”, detalló el informe oficial.