Primer ministro iraquí escapa ileso de un ataque con drones
Tres aparatos no tripulados, dos de los cuales fueron derribados, participaron del intento de asesinato de Mustafa al-Kadhim, según informaron las autoridades
El primer ministro iraquí, Mustafa al-Kadhimi, salió ileso de un intento de asesinato perpetrado por un avión no tripulado contra su residencia oficial, dijo el Ejército iraquí.
La oficina de prensa del Comando de Operaciones Conjuntas Iraquí dijo en un comunicado que un dron no identificado atacó la residencia de al-Kadhimi al amanecer en la Zona Verde fuertemente fortificada en el centro de la capital, afirmando que el premier resultó ileso.
Posteriormente, el Ministerio del Interior de Irak señaló que 3 drones fueron usados para "el intento de asesinato" y 2 de ellos fueron derribados.
"El primer ministro no sufrió ningún daño y goza de buena salud", dijo la oficina según la agencia oficial china Xinhua.
Pedido de calma
Las fuerzas de seguridad iraquíes están tomando todas las medidas necesarias tras el intento de asesinato, dice el comunicado sin dar más detalles.
En un tuit en su página oficial, al-Kadhimi dijo que se encuentra "bien" y pidió "calma y moderación por parte de todos, por el bien de Irak".
"Los cohetes de la traición no sacudirán la firmeza y determinación de nuestras heroicas fuerzas de seguridad para preservar la seguridad del pueblo y hacer cumplir la ley", dijo al-Kadhimi.
El intento de asesinato llega tras las protestas contra los resultados de las elecciones del mes pasado. Las protestas del viernes derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad fuera de la Zona Verde, que alberga algunas de las principales oficinas gubernamentales y embajadas extranjeras.
Quejas
Los enfrentamientos dejaron a dos manifestantes muertos y decenas de heridos, entre ellos varios integrantes de las fuerzas de seguridad, según cifras oficiales.
En las elecciones parlamentarias del 10 de octubre, el Movimiento Sadrista, liderado por el destacado clérigo chií Moqtada al-Sadr, se situó a la cabeza con más de 70 escaños, mientras que la Coalición al-Fatah obtuvo 17 escaños, en comparación con los 47 de las elecciones de 2018.
Los partidos políticos insatisfechos con los resultados afirmaron que las elecciones fueron manipuladas y que no aceptarían los "resultados fabricados".