Privatización de Aerolíneas: arrancó el debate que atraviesa transversalmente a los bloques dialoguistas
El vicejefe de Gabinete, José Rolandi; y el secretario de Transporte, Franco Mogetta, defendieron la propuesta en el plenario de las comisiones de Transportes y de Presupuesto.
En medio de la puja con los sindicatos aeronáuticos, el oficialismo, en alianza con el PRO y la Coalición Cívica, impulsó en el Congreso el debate sobre la privatización de Aerolíneas Argentinas. A excepción de Unión por la Patria y la izquierda, en el resto de la oposición hay cierto consenso respecto a la necesidad de avanzar en ese sentido. Aún así, las resistencias son más transversales de lo que prevé el Gobierno, por la fuerte presión de algunos gobernadores.
El tema estaba en carpeta hace mucho. El propio Ejecutivo nacional le hizo saber a los senadores opositores que votaron a favor de la Ley Ómnibus que retiraría a la línea aérea de bandera del listado de las empresas sujetas a privatizar pero que sí o sí insistiría con venderla en cuanto pudiera. Finalmente, encontró el momento. El paro de los pilotos y aeronavegantes en reclamo de una actualización salarial es el principal argumento que dan por estos días en la Casa Rosada.
El plenario de las comisiones de Transportes y de Presupuesto mantuvo este miércoles la primera reunión informativa para empezar a tratar los respectivos proyectos de ley que presentaron el PRO y la Coalición Cívica. El vicejefe de Gabinete, José Rolandi; y el secretario de Transporte, Franco Mogetta, fueron los encargados del oficialismo de defender la privatización.
“Los sindicalistas que dicen defender Aerolíneas Argentinas son los que más la perjudican. Van 9 medidas de paro, por cada medida de fuerza Aerolíneas Argentinas pierde aproximadamente 1 millón y medio de dólares”, dijo Mogetta.
El secretario de Transporte, que se mostró muy hostil contra los legisladores peronistas durante todo el encuentro, también destacó que dos de los cincos gremios aceptaron la propuesta salarial, mientras que APLA (pilotos), AAA (tripulantes de a bordo) y APA (administrativos y maleteros) se negaron.
Ninguno de los dos funcionarios nacionales brindaron demasiados detalles sobre la modalidad de privatización que buscan llevar adelante, ni tampoco quisieron decir quiénes son los interesados en la compañía estatal. "No puede ser un lujo volar porque es una necesidad conectarse en nuestro país. Queremos que operen más empresas y así bajar los costos de los pasajes a través de la competitividad”, remarcó Mogetta.
Desde Unión por la Patria adelantaron que no acompañarán ningún tipo de propuesta para privatizar Aerolíneas Argentinas. "En 1990, Aerolíneas Argentinas tenía 11.200 trabajadores, una facturación de 1600 millones de dólares anuales, ganancias por 90 millones, 30 aviones propios, oficinas en las capitales principales del mundo y un reconocimiento mundial que no muchas líneas aéreas tenían y tienen. Diez años después tenía sólo 5500 empleados, un sólo avión propio, 43 aviones alquilados y 1000 millones de facturación anual, una deuda de 850 millones de dólares y rutas nacionales e internacionales reducidas. ¿Qué pasó en el medio? La ruinosa privatización a la que ustedes pretenden llevarnos de nuevo", apuntó el peronista Eduardo Toniolli.
Mientras tanto, en el radicalismo hay miradas disímiles sobre qué postura adoptar. El diputado de la UCR Fernando Carbajal remarcó que el Ejecutivo nacional debe explicitar cuál es "programa y mecanismo jurídico de privatización". "Olivídense de que yo y algunos más del radicalismo vamos a darle una autorización en blanco, como propone el PRO y la Coalición Cívica", agregó el ex juez.
Nicolás Massot, de Encuentro Federal, sostuvo algo similar, al señalar que debe quedar claro “cuál va a ser la metodología, el procedimiento y si existiese alguna preferencia para los empleados”, así como también si se propone una “venta directa total de los activos” o una “apertura al capital privado por participación remanente del Estado”. Y reclamó que se constituya la comisión bicameral de privatizaciones del Congreso.
"La ley de privatizaciones vigente es la ley de los 90. Ustedes mismos han criticado la anterior privatización de las aerolíneas, que se hizo ni más ni menos que con un proyecto idéntico al que estamos discutiendo hoy", agregó Massot.
Desde el PRO intentan persuadir al oficialismo de llevar al recinto el proyecto que presentó Hernán Lombardi, sin embargo no se niegan a llegar a un acuerdo con la Coalición Cívica para asegurarse el mayor apoyo posible. Saben que en la UCR, Encuentro Federal e Innovación Federal habrá algunas resistencias, debido a que algunos legisladores sostienen que si se privatiza Aerolíneas Argentinas muchas rutas que no son rentables dejarán de existir.
"Puede llegar a aprobarse en Diputados, pero en el Senado no hay chance", dijeron desde el radicalismo. Fueron justo los senadores los que forzaron al Gobierno a quitar a la compañía estatal del listado de empresas sujetas a privatizar. En La Libertad Avanza admiten que varios gobernadore intervendrán para frenar cualquier privatización, como lo hicieron durante el debate de la Ley Ómnibus. Aún así sostienen que esta vez hay posibilidades de conseguir los votos por la "mala imagen que tienen los gremios".