Privatización de YPF y los medios públicos: qué dicen los expertos
Los economistas cuestionaron la utilidad de privatizar YPF, debido a su importante mejora en la productividad y la importancia que tiene en el mercado interno
El presidente electo Javier Milei reafirmó su posición a favor de privatizar YPF, Enarsa y los medios de comunicación públicos. "Todo lo que pueda estar en las manos del sector privado, va a estar en las manos del sector privado", subrayó. La novedad disparó al alza las acciones de la petrolera estatal en Wall Street. Sin embargo, para los expertos semejante iniciativa no contempla el valor estratégico de la empresa dentro del mercado interno. Destacan el fuerte salto en productividad que experimentó en los últimos años, de la mano de Vaca Muerta. En lo que va del año, el EBITDA ajustado sumó USD2.976 millones.
Respecto a la petrolera estatal, Milei adelantó que "lo primero que hay que hacer es recomponerla". En este sentido, también incluyó a la empresa Enarsa, dedicada al transporte de energía. "Mientras se racionalicen esas estructuras, se las pone a crear valor para que se las pueda vender de una manera muy beneficiosa para los argentinos", explicó. La novedad se hizo eco en las acciones de YPF en Wall Street, que subieron un 40% este lunes, hasta los USD15 por unidad.
Agregó además que ambas compañías "tienen un rol en la transición energética" que plantea La Libertad Avanza (LLA) y fustigó al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, por su accionar en la expropiación de la empresa, en 2012. Dijo que desde la estatización hubo un "deterioro que han hecho de la empresa en términos de resultados para que valga menos que cuando se la expropió".
Según estimaciones del CEPA, el valor de YPF supera los USD310.500 millones. "Tiene reservas valorizadas en USD75.000 millones que podría poner en producción inmediatamente o en el cortísimo plazo y recursos que superan los USD200.000 millones para explotar en el largo plazo. A esto habría que adicionarle las reservas y recursos a descubrir en la formación Palermo Aike y en las áreas off shore", explicó en su último informe sobre la empresa.
El economista del CEPA Juan Pablo Costa calificó de "curioso" el plan de LLA de privatizar la petrolera. "En el 2022 tuvo una de las ganancias más altas en toda su historia como empresa", explicó. Fueron un 29% superiores al año anterior y el tercer mejor resultado de la compañía, con una ganancia neta récord de más de USD2.200 millones.
"Si el problema es el déficit, en este caso no estaría, con lo cual uno dice para qué privatizarlo, pero además, y quizás a diferencia de otros rubros, los sectores de petróleo y energía son muy críticos en términos de desarrollo. Esto también es importante porque cuando uno piensa un modelo de industrialización y desarrollo tecnológico, vos necesitás energía relativamente barata", detalló.
El rol en el consumo interno
El economista Hernán Herrera explicó de manera complementaria que si se privatiza YPF, "lo que se tiene es la posibilidad de incorporar algún tipo de activo valorizado a las arcas del Estado, pero seguramente no va a ser tan importante ese activo como lo que se puede lograr respecto de la gestión estratégica de la empresa". Y ahondó: "Hoy permite mantener regulado el sector de forma tal que se puede tener precios que acompañen la actividad, lo que permite recaudar en función de que se controla más o menos cómo funciona la actividad".
Desde su perspectiva, debido a que YPF "tiene cerca del 80% de su producción en el surtidor, el precio que marca es el que va a marcar todo el mercado". Por lo tanto, enfatizó en que primero hay que analizar los costos de oportunidad sobre si es beneficioso privatizar. "La sensación que da es que te conviene por mucho no hacerlo, porque además tenemos una experiencia histórica que así te lo permite ver que es la de Repsol en los noventa", agregó.
La privatización de los mediosPor último, Herrera estimó que la privatización de la TV Pública, Télam y Radio Nacional que Milei afirmó que hará por haberse convertido en "mecanismos de propaganda" que contribuyeron a "la campaña del miedo", redundaría en un ahorro marginal del 0,2% del gasto público del Presupuesto Nacional.