Redes Sociales: te amo, te odio, dame más

El 30 de junio es una fecha destinada a celebrar y reflexionar acerca de estas comunidades virtuales.  En Argentina casi el 80% de la población cuenta con ellas. 

Una parte de nuestras vidas transcurre frente a las pantallas. Todos los días nos zambullimos en comunidades virtuales donde se intercambian likes y germinan seguidores, o en plataformas en las que, a veces lamentablemente, circulan críticas iracundas. El 30 de junio es el Día Internacional de las Redes Sociales, recursos valiosos de interconexión que cambiaron nuestra época. Cuentan con virtudes pero también requieren fomentar usos equilibrados y sanos. 

Argentina es un país con elevado consumo de redes sociales, de acuerdo con varios informes. Casi un 80% de sus habitantes utilizan estas herramientas digitales, convirtiéndose así en la nación latinoamericana con la cuarta mayor tasa de penetración y se prevé que, para 2026, el número de usuarios supere los 40 millones, según datos de Statista. Señala además que Instagram es una de las más populares a nivel local. En 2023, cerca de un 90% de sus usuarios interactuaron en la aplicación y todo apunta a que su aceptación no haga sino aumentar en el próximo quinquenio. 

Por otra parte, el tiempo promedio de uso de redes sociales en el país es de 3 horas 15 minutos al día y TikTok es líder en ese sentido aunque no alcanza los niveles de preferencia de meta - Whatsapp, Instagram y Facebook-. Así lo indica un informe de Havas Group que detalla además que el 77.5% de los usuarios emplean alguna de las redes sociales como herramienta de búsqueda de marcas, seguido por el empleo de este ámbito como lugar de interacción social en un 60,5%. 

 

En compañía virtual

Los usos varían y cada espacio tiene su estilo. Junto a su función como plataforma comercial o de servicio y el rol clave que cumplieron durante la pandemia, también es necesario prestar atención a los aspectos potencialmente menos positivos. 

"Es fácil establecer una relación casi de compulsión con las redes porque, si uno las usa durante bastante tiempo, afectan tu propia imagen. Existe el concepto del estadío del espejo. La imagen en el espejo es importante para formar la identidad que uno tiene y este espejo pueden ser, por ejemplo, los ojos de la madre. Cuando los chicos descubren esa imagen en el espejo se sienten contentos, algo se les rearma. Las redes son un espejo pero actúan desajustando la imagen que uno armó de uno mismo cuando se fue formando. Así, puede empezar a hacer ruido en nuestra vida y en nuestro psiquismo algo de eso que estaba funcionando. Esto es más intenso si uno tiene compulsión, depende de lo que se haga con lo virtual", explica a BAE Negocios el Dr. Alberto Alvarez, psicoanalista y psiquiatra miembro titular de APA (Asociación Psicoanalítica Argentina) y Full Member de IPA, quien comenta que está estudiando el tema. Hace analogía con el espejo de la serie Black Mirror: "Justamente es un espejo que no refleja, te atrapa, te chupa. Cuando se parte puede partirse tu imagen, perder el valor que tenías", dice y señala que recibe, cada tanto, consultas de los pacientes vinculadas a este tema. 

Desde Fundación Manantiales -uno de los lugares en Argentina donde se brindan tanto terapias individuales, familiares y grupales como, para los casos agudos excepcionales, también internación de Detox Digital de hasta 30 días- comparten con BAE Negocios algunas recomendaciones para un uso equilibrado y saludable de las redes sociales. En primer lugar, establecer límites para el uso. "Con demasiada frecuencia, las personas pueden encontrarse pasando horas navegando en estas plataformas, lo que puede conducir a un tiempo perdido y un aumento del estrés y la ansiedad. Una buena regla es hacer intervalos regulares lejos de las pantallas y tener horas designadas para desconectarse", apuntan. En segundo lugar, es necesario mantener una gama equilibrada de actividades: equilibrar el tiempo que pasamos en línea con las actividades fuera de línea, como el ejercicio físico, la lectura y otras formas de pasatiempos creativos.

Además, es fundamental evitar compararse con los demás. "Las redes sociales a menudo presentan una visión idealizada de la vida de las personas. Esto puede generar expectativas irreales y sentimientos de inadecuación. Recuerde, lo que ve en las redes sociales no siempre es una representación precisa de la realidad", agregan. Y suman, por último, como consejo, equilibrar la interacción en línea con la interacción cara a cara.  "Desafortunadamente, el uso excesivo e inadecuado de las redes sociales puede llevar a patologías como las tecno adicciones, trastornos de la alimentación impulsados por la imagen corporal idealizada y trastorno de ansiedad social entre otros", comentó el Licenciado Pablo Rossi, Director de la entidad. Y agregó: "Dentro de las metas terapéuticas buscamos que las personas puedan entablar una relación más saludable con las redes sociales, enseñándoles técnicas, ayudándolas a establecer límites saludables, y a desarrollar una autoimagen positiva". 

Diana Litvinoff,  Psicoanalista, miembro de APA y autora del libro "El sujeto escondido en la realidad virtual", plantea que las redes sociales son ni mas ni menos que grupos y participan de su dinámica característica. "Tiene emergentes, líderes, chivos emisarios. Sus componentes están ligados por objetivos y fantasías comunes, conscientes e inconscientes. Las redes sociales, como todo grupo humano, puede ser positiva o negativa. Durante la pandemia se demostró que gracias a ellas se pudo mantener el vínculo social, muchas redes laborales y asistenciales. También se logró que niños y adultos siguieran conectados y aprendiendo", explica.

Sin demonizar a las redes, la especialista plantea que en algunos casos puede ser necesaria la consulta. "Algunas redes sociales alimentan una dependencia en relación a la opinión del otro. Los Likes que reciben, las opiniones y las fotos pueden crear sentimientos de inseguridad. Lo importante es detectar cuando esto sucede porque, aunque siempre dependemos de la mirada del otro, no hay que llegar al sometimiento o vivir para mostrarle al otro lo felices que somos. Si uno siente que está en esa situación o si alguna persona cercana sufre por esto, sería bueno consultar con un psicoanalista porque no es un problema de la red social sino de la persona. Cualquier grupo puede despertar estas inseguridades", sostiene

La atención interferida

Leonardo Medrano, Director de Insight 21, en Universidad Siglo 21, describe los claroscuros. Entre los positivos menciona la posibilidad de conectarse con otras personas a nivel personal y profesional, la democratización del acceso a la información y la utilidad para dar a conocer problemáticas sociales. No obstante, destaca varios desafíos. Uno de ellos es la dependencia psicológica. "Hay personas que experimentan ansiedad y un impacto negativo en la autoestima. Los seres humanos somos una especie que biológicamente está diseñada para prestarle mucha atención a la valoración que otras personas hacen de nosotros. En situaciones de rechazo social, las áreas del cerebro que se activan son las mismas que lo hacen cuando experimentamos dolor físico", señala. Y agrega: "sabemos que están diseñadas para captar la atención de los usuarios, pero la atención que uno disponibiliza en las redes, la tiene que quitar de de otros ámbitos, y esto genera interferencia en los contextos familiares o laborales". A esto suma la potencialidad de generar aislamiento social. 

Para lograr un balance, el investigador plantea algunos consejos, empezando por acotar su uso y procurar que no sean limitantes del contacto "real". "El problema no es su uso, sino que interfiera con el desarrollo de otras actividades. En general, para hacer cualquier actividad productiva o satisfactoria requerimos de atención.  Uno de los problemas de las redes sociales es que su uso demanda atención. Si las utilizamos de manera constante o excesiva, empiezan a generar interferencia con otro tipo de actividades disminuyendo nuestra calidad de vida", explica. 

Cifras y récords

El Día de las redes sociales fue definido en 2010 por el portal Mashable. Su objetivo primordial es que sean una herramienta que permita a la población mundial una mayor y mejor comunicación. La primera plataforma de estas características fue Sixdegrees, lanzada en 1997.  Pero la primera red social moderna se dice que fue Friendster in 2002. MySpace nació en 2004 e, inicialmente, tuvo mayor éxito que Facebook, que es también de ese año y después fue un boom. 

A continuación algunos números del fenómeno que vimos frente a nuestros ojos en estos años: se calcula que las redes son usadas por 3.500 millones de personas, 500 millones postean historias de Instagram cada día, 300 horas de videos se suben a YouTube por minuto y se envían 60000 millones de mensajes de WhatsApp y Facebook Messenger cada día. La foto de Instagram con más likes, que hasta diciembre era de un huevo, fue desplazada por la de Messi sosteniendo la Copa del Mundo, tiene más de 75 millones de corazoncitos. 

 

 

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