Sabag Montiel intentó recargar el arma tras fallar el disparo, según un testigo
De acuerdo al relato de un testigo, Fernando Sabag Montiel intentó recargar la pistola Bersa cuando intentó asesinar a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y la bala no salió. Este testimonio podría cambiar la causa y representar un revés para el imputado por el atentado fallido
Un testigo del ataque a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner aseguró que Fernando Sabag Montiel intentó recargar el arma luego del intento fallido, algo que no pudo lograr por la interferencia de los manifestantes.
Según detalló el militante que se presentó a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) para declarar, cuando el imputado disparó a centímetros de la cara de Cristina Kirchner y la bala no salió, el brasileño manipuló la corredera de su pistola para empujarla hacia atrás, colocar una bala en la recámara y volver a disparar.
De esta manera, Sabag Montiel no pudo finalizar la maniobra debido a que los manifestantes lo identificaron con el arma apuntando a Cristina, lo empujaron, la pistola se cayó al piso y él huyó, completó el testimonio del militante al que accedió C5N. Dicha declaración todavía no figura en el expediente de la causa.
El arma Bersa 380 utilizada por el detenido es una pistola semiautomática de acción simple, calibre 32 auto, modelo Lusber 84 y tenía cinco balas en el cargador. Las balas y el arma eran aptas para disparar, pero no había ninguna bala alojada en la recámara, una tarea manual que debe hacer el tirador desplazando la corredera hacia atrás. El autor del intento de magnicidio, por otro lado, no tenía portación de armas de este calibre.
Por el momento, el acusado de "homicidio calificado en grado de tentativa" se negó a declarar, al igual que su novia, Brenda Uliarte, en la causa que encabeza la jueza María Eugenia Capuchetti y el fiscal Carlos Rívolo.
Esta nueva versión podría complicar una posible estrategia de defensa de Sabag Montiel: alegar que no puede ser condenado por intentar un delito imposible. Según detallaron, se llama técnicamente tentativa inidónea, lo que significa que pese a que el asesino apretara el gatillo, varias veces, sin una bala en la recámara, esta nunca habría sido disparada.
Este militante que hizo esta declaración ante la PSA contó que escuchó claramente primero el click del arma de Sabag Montiel y que luego lo vio manipulándola, como si tratara de corregir su error.
Por ahora el detenido se negó a declarar, pero si en el futuro, por ejemplo, señala que nunca tuvo intención de matar, sino que solo pretendía asustar a la vicepresidenta y que por eso no montó la bala en la recámara, podría utilizar esta situación como una posible defensa. Sin embargo, este nuevo testimonio podría deshabilitarla.