San Vicente: roban caballos de alto valor para revender y faenarlos
La inacción municipal preocupa a los vecinos que son víctimas del accionar delictivo
En la misma medida que por su laguna, el partido de San Vicente es conocido por el cuatrerismo, una práctica delictiva vinculada al robo de caballos, tan antigua como vigente y sin freno alguno. Los delincuentes se apropian de los equinos de valor significativo, que en su gran mayoría son sacrificados para su faenamiento.
Justamente, un hombre, de 70 años, cansado de padecer la pérdida de sus animales, y de la inacción de las autoridades municipales, decidió recuperarlos, pero curiosamente él quedó detenido por una supuesta falsa denuncia.
A pesar de que las pruebas serían contundentemente favorables, según su representante legal, continúa preso desde hace dos años. "Roban caballos de polo, que valen 5.000.000 de pesos, y los venden por 50.000 pesos para que los hagan mortadela". El testimonio le pertenece a Marianela Cesa, quien detalla una modalidad que se ha agudizado en los últimos años, gracias a la falta de controles, de prevención y de asistencia a las víctimas, en todo el distrito de San Vicente.
Justamente, su padre, Hugo Cesa, denunció el robo de 4 caballos en su estancia "Mundo Natural". Su veterinario le reveló que los equinos estaban siendo ofrecidos a 70.000 pesos cada uno, y se hallaban alojados en el campo "Las Margaritas", en la localidad de Doomselaar.
También le precisó que quien vendía los animales era un amigo de Hugo Cesa, con quien había mantenido un vínculo laboral. Por lo tanto, en la jornada del 12 de febrero de 2022, el presunto damnificado, quien es abogado, se dirigió hasta el lugar mencionado.
En el predio fue recibido por otro amigo, también ex empleado, quien le habría reconocido que tanto él como su compañero se habían apropiado de los caballos. Por eso, les ordenó a otros tres hombres allí presentes que subieran los equinos a un "jaulín", para su restitución a la estancia de Cesa.
Para sorpresa del dueño de los animales, y de los otros 4 hombres, en el momento que estaban almorzando, arribó al establecimiento personal policial. Al respecto, Marianela, hija de la supuesta víctima, señaló que uno de ellos le aseguró a los agentes: "No pasa nada está todo bien, es un amigo quédense tranquilo. El doctor me está asesorando".
Pero, en escasos minutos, los efectivos retornaron con el afan de detener al abogado, o sea a quien denunciaba la sustracción de sus caballos, por una acusación de robo. La misma presuntamente la efectuó quien ofrecía los equinos en venta, que estaba ausente en el complejo.
En este sentido, la joven manifestó que "mi papá tenía la esperanza que fuera un mal entendido, y por eso esperaba que su amigo llegara para aclarar la situación". Finalmente, Cesa fue trasladado a la seccional policial, en tanto el encargado del tambo "Las Margaritas" ratificó la acusación de su cómplice, ambos mantenían una vieja amistad con el mencionado abogado.
Al mismo tiempo, en el lugar hallaron armas de fuego y objetos robados, como una máquina de cortar el pasto y un tractor, que habían sido el botín de un hecho delictivo cometido en el campo de la familia De Jirolamo, que en principio también le fue adjudicado al hombre de 70 años.
Sin embargo, según la defensa legal de Cesa, los otros tres hombres desmintieron las acusaciones de los ex empleados, y en consecuencia, estos también reconocieron la falsedad de su denuncia ante la UFI° 3 y el Juzgado de Garantías N° 6 de La Plata.