Sin apoyo garantizado, el Gobierno convocó la sesión para suspender las PASO e incluyó otros proyectos
El pedido de sesión corrió este lunes por la tarde con firmas de LLA y el PRO. Además de la suspensión de las PASO, que se debatirá mañana en comisiones, tratarán Juicio en Ausencia y Reiterancia
Mientras que las definiciones en torno a la reforma política todavía se siguen cocinando en el Congreso, el Gobierno oficializó para este jueves 6 de febrero a las 12 una sesión especial para tratar la suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) e incorporó otros dos proyectos avanzados que conforman el temario de las sesiones extraordinarias.
Este lunes a las 18 los bloques más determinantes se reunieron para intentar definir un criterio unificado de votación. Como contó BAE Negocios, la construcción de mayorías para el oficialismo continúa a la deriva y tanto la UCR como el bloque de Unión por la Patria terminarán de inclinar la balanza. “No sé si está tan fácil el número para el jueves”, reconocía todavía un alfil libertario por la tarde.
Los números por ahora dan favorables para la votación, con el apoyo de los bloques “dialoguistas”, pero no están garantizadas las firmas para el dictamen. La decisión quedará en evidencia mañana, cuando se reúna el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia y Presupuesto y Hacienda mañana a las 14. Sin el despacho de comisión para suspender las PASO, el oficialismo necesitará dos tercios el jueves para emplazar las comisiones.
La antesala al primer debate en comisiones asomaba cierto rechazo a la hoja de ruta del oficialismo. La idea de sesionar el jueves trascendió ya la semana pasada y, según confesó un dialoguista que apoyará la suspensión de las PASO, ellos igual apuntaban a dilatar la votación para la semana que viene. “Queremos sacar el pie del acelerador, lo de PASO es insólito. En una reunión quieren despachar dos artículos, total discrecionalidad para el PEN, y en 48 horas después ir al recinto”, se quejaban desde la bancada de Miguel Ángel Pichetto.
La sesión fue finalmente apurada por La Libertad Avanza y el PRO, a pesar de que el amarillo fue uno de los primeros en rechazar la eliminación de las PASO cuando se planteó el año pasado. Finalmente, la mesa ejecutiva del PRO definió apoyar al Gobierno en esta oportunidad y las firmas corrieron por parte el jefe de bloque libertario, Gabriel Bornoroni, junto a otros miembros de su bancada -Nadia Márquez, Nicolás Mayoraz, Manuel Quintar, José Luis Espert y Romina Diez-, y el jefe de bloque del PRO, Cristian Ritondo, también acompañado por los amarillos Silvana Giudici, Damián Arabia, Hernán Lombardi, Alejandro Finocchiaro y Oscar Zago.
La cúpula libertaria empecinada en derogar definitivamente las Primarias terminó por ceder a la única posibilidad de impedir que haya dos votaciones este año: la suspensión. No contó con el sustento necesario para avanzar hacia la eliminación y, en ese sentido, se espera que el dictamen de mañana consista solamente en una ley nueva -es decir, que no modifique la actual- donde se exprese que no habrá PASO en 2025. El resto de la reforma política, que modificaba el financiamiento de los partidos políticos, tampoco trascenderá, tal como contó este diario.
Además se tratarán dos proyectos que están en condiciones de ir al recinto. El primero es Juicio en Ausencia, que consiste en la habilitación de enjuiciamiento a los imputados, aunque estos no estén presentes, cuando se trate de delitos que se contemplan en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y la Convención Interamericana contra el Terrorismo -incluyen genocidio, lesa humanidad, desaparición forzosa y tortura-.
La ley actual no permite que se culmine un proceso judicial si el imputado está ausente y, de esta manera, ponen sobre la mesa principalmente la posibilidad de avanzar con las causas abiertas por el atentado a la AMIA.
Los requisitos que esboza el dictamen de mayoría encuadra que el imputado debe ser declarado “rebelde” --que, conociendo la existencia del proceso en su contra, no se presentare, respondiere, acatare o eludiere los requerimientos de la autoridad judicial-, que “se hubieren hecho intentos razonables por tenerlo a derecho” durante cuatro meses o desde el dictado de una orden de captura, o que el país extranjero niegue o no de respuesta al requerimiento de extradición formulado por la Argentina.
Otro proyecto que también tiene dictamen de comisión es la Ley de Reiterancia, que tiene el objetivo de reducir el riesgo de fuga de un imputado. También impulsado por la titular de la cartera de Seguridad, Patricia Bullrich, el proyecto establece que si un procesado comete un nuevo delito, va preso.
“Se considerará reincidente a toda persona que haya sido condenada a dos o más veces a una pena preventiva de libertad, siempre que la primera condena se encuentre firme”, esboza el dictamen de mayoría. La iniciativa principalmente no dará lugar a reincidencia cuando se trate de menores de edad.
“Las medidas restrictivas de la libertad solo podrán fundarse en la existencia de peligro real de fuga, de obstaculización de la investigación o de reiterancia delictiva, consistente en la imputación en una causa penal en forma coexistente con otro u otros procesos en los que la misma persona hubiera sido imputada”, agrega.