Sin precisiones sobre un nuevo acuerdo, el FMI destacó los "enormes progresos" de Argentina
Además del menú de políticas fiscales, monetarias y cambiarias, el el Fondo Monetario Internacional también incluirá reformas para alentar el crecimiento
El Fondo Monetario Internacional (FMI) indicó que el próximo programa que está diseñando junto con el gobierno de Javier Milei incluirá reformas para impulsar el crecimiento económico, además del tradicional paquete de políticas fiscales, monetarias y cambiarias. El anuncio sugiere la estructura del futuro acuerdo en medio de negociaciones marcadas por el hermetismo.
La directora de Comunicaciones del Fondo, Julie Kozack, aseguró en su habitual conferencia de prensa que el staff continúa “trabajando de manera constructiva” con las autoridades argentinas, aunque evitó brindar detalles específicos sobre el futuro programa.
“El nuevo programa apuntará a aprovechar los avances logrados hasta ahora, mientras aborda los desafíos pendientes que enfrenta el país. Continúan las conversaciones constructivas y frecuentes, y brindaremos más detalles sobre los próximos pasos cuando los tengamos”, señaló Kozack.
En la misma línea, subrayó que, para sostener los avances macroeconómicos iniciales, existe un “reconocimiento compartido” entre el staff del FMI y las autoridades argentinas sobre la necesidad de mantener un conjunto coherente de políticas fiscales, monetarias y cambiarias, al tiempo que se implementan reformas que fomenten el crecimiento.
La salida del cepoSegún manifiestan sus respectivos voceros, el Gobierno y el Fondo buscan acordar un nuevo programa económico que contribuya a consolidar la estabilización de la economía, avanzar hacia la eliminación de los controles cambiarios y las restricciones a los movimientos de capitales y dejar allanado el camino para un crecimiento sostenido. Sin embargo, ni el Fondo ni el Gobierno han dado precisiones sobre los detalles clave del acuerdo: cuál será el monto del financiamiento y cuál la modalidad del programa dentro del menú de opciones que ofrece el FMI.
Kozack evitó responder preguntas sobre estos puntos específicos, en línea con la discreción que mantiene el organismo en sus negociaciones. No obstante, economistas que siguen de cerca la relación entre Argentina y el FMI coinciden en que la política cambiaria es uno de los aspectos más sensibles en la discusión.
El Fondo suele insistir en la necesidad de acumulación de reservas como condición para que el país pueda afrontar sus compromisos de deuda externa, incluido el propio FMI. En esa línea, la entidad promueve sistemas de tipo de cambio flexible que permitan ajustar la cotización del dólar y garantizar el ingreso de divisas. Sin embargo, este enfoque choca con la estrategia del ministro de Economía, Luis Caputo, que bajó el ritmo de devaluación mensual del 2% al 1% a partir de febrero, por debajo de la inflación.
Caputo desmiente presiones para devaluarDesde el Gobierno salieron a desmentir que el acuerdo con el FMI implique una devaluación inminente o una salida rápida del cepo. “No va a haber ninguna devaluación por el acuerdo con el Fondo”, afirmó Caputo en declaraciones a LN+. También aseguró que “tampoco implica que una vez hecho el acuerdo se salga de las restricciones cambiarias al día siguiente”.
El ministro señaló que los fondos adicionales que podría otorgar el FMI servirán para fortalecer las reservas del Banco Central. Además, destacó que la competitividad se recuperará mediante la apertura económica y la mayor competencia en el mercado.
“¿Tenemos que devaluar para estar parecidos a Chile y que esta empresa compita? Esperamos que con competencia baje el precio. Y es lo que va a pasar. La indumentaria va a bajar fuertemente en los próximos doce meses porque va a entrar esa competencia”, concluyó Caputo.
Tensiones en la negociaciónEl FMI ya ha dejado trascender en informes recientes que considera necesario un esquema más flexible para el tipo de cambio y una estrategia clara para el levantamiento del cepo, aspectos que el Gobierno busca manejar con cautela para evitar turbulencias en un año electoral. Además, el organismo destacó la rápida transición hacia el superávit fiscal, aunque planteó dudas sobre la sostenibilidad de ese ajuste en el tiempo.