Su majestad: una princesa rebelde llega al trono entre cacerolazos
Simpática sátira española en Prime Video
Es la futura Reina de España aunque no se lo toma muy en serio. Pilar, joven princesa veinteañera, está más pendiente de las salidas a restaurantes con amigas y las noches de fiesta y borrachera. Flota en su burbuja de privilegios y frivolidad. Pero cuando un escándalo aleja a su padre temporalmente de la vida pública, las obligaciones de la corona le caen pesadas sobre la cabeza.
La serie, reciente estreno de Prime Video, cuenta en capítulos de media hora con tono de comedia simpática la historia de esta heredera al trono que de la noche a la mañana debe prepararse para ejercer funciones y enfrentar la lluvia de críticas hacia ella y hacia la nobleza. A modo de sátira se apuntan en el camino las fallas y contradicciones de ese sistema real (hay guiños a hechos polémicos recientes).
Entre cacerolazos que piden el fin de la monarquía y actos públicos fallidos, la joven va madurando su rol y su personalidad. Un poco al estilo coming of age, un poco al modo del Pigmalión. La chica rebelde, caprichosa y algo insensible va dando paso a una mujer un poco más segura y política, no sin unos cuantos tropiezos. Al mismo tiempo, descubre verdades sobre su familia, que la llevan a sacar del pedestal a su padre y cuestionar sus convicciones. Su desafío es ganarse el respeto de todo el país. Cuenta para eso con un asistente especializado en la realeza, que intentará encauzarla.
Su majestad está muy bien protagonizada por Ana Castillo, a quien vimos en No voy a pedirle a nadie que me crea y Un cuento perfecto, entre otras series. Está dirigida por Borja Cobeaga (Ocho apellidos vascos) y Ginesta Guindal (Élite).
Los siete episodios de menos de media hora ya están disponibles en Prime Video.