Superestar: estrellas pop, escándalos de TV y festín kitsch
La nueva serie de Los Javis es un viaje alucinante que arma una biopic muy original de la cantante española Tamara.
Una figura extraña, como salida de otro mundo, surcó los cielos de la televisión española de fines de los '90 y los 2000 y tuvo una ascenso vertiginoso como estrella pop. Su mantra fue el hit "No cambié, no cambié" y se mantuvo a flote entre las celebrities nadando en escándalos y peleas mediáticas de la TV basura de los tiempos pre redes sociales. A su alrededor, como un tapado de piel protector, surgió el "tamarismo" y ella se transformó en todo un ícono.
Tamara es el centro en torno al cual gravita Superestar, uno de los estrenos del mes en Netflix. Pero esta biopic para nada convencional, creada por Nacho Vigalondo y producida por Los Javis (Paquita Salas, Veneno y la excelente La Mesías), va mucho más allá. Se desparrama hacia el colorido y extravagante entorno de la cantante española y desde allí funciona como retrato de toda una época.
En seis episodios, con una estructura narrativa que se van centrando en los personajes que la acompañaron o con los que rivalizó, se arma el caleidoscopio de Tamara, un poco a la manera de Ciudadano Kane. De fondo está el programa de TV Tiempo de Marte (que en la realidad se llamó Crónicas Marcianas) trampolín que propulsó a celebridades fugaces.
La miniserie narra con un estilo muy creativo, audaz, lisérgico y onírico una historia marcada por personajes igual de estrafalarios como la madre de Tamara que echa a carterazos a quienes atacan a su hija, un manager trucho que se viste de arlequín o una cantante rival que pelea en cámara. El elenco que da vida a esta galería de criaturas excéntricas está encabezado por Ingrid García-Jonsson como Tamara.
La experiencia de presenciar esta paleta kitsch no es igual para quienes no son españoles ni están al tanto de los personajes reales. Pero, de todas maneras, es muy interesante, no sólo por la historia sino también por los recursos fílmicos y narrativos que se despliegan, a veces con algo de David Lynch. Quienes quieran indagar más pueden ver la serie documental "Sigo siendo la misma", sobre Tamara/Yurena (después se cambió el nombre), también en Netflix.
Una joyita para un público amante de los personajes y las series fuera de lo común.